Costo del Virus ZIKA en América Latina

18 04 2017

Las epidemias de enfermedades tales como la fiebre amarilla, el ébola o la gripe pueden aumentar la desigualdad social y de salud y, en consecuencia, socavar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y su visión de “no dejar a nadie atrás”.

UNDP-RBLAC-Zika Madre con bebe

En este sentido, el virus del Zika, que se transmite principalmente por la picadura del mosquito Aedes aegypti, constituye una de estas amenazas.

A pesar de que el Zika ya no se considera una emergencia de salud pública de interés internacional, sigue representando una crisis de salud pública que afecta con mayor dureza a las comunidades más pobres y vulnerables.

El presente informe, Evaluación del impacto socioeconómico del virus del Zika en América Latina y el Caribe, es un análisis actualizado de las implicaciones sociales y económicas del virus del Zika.

Dentro de la incertidumbre considerable que rodea a la epidemiología actual y proyectada de la enfermedad, en este informe se utilizan tres escenarios para determinar el impacto potencial del virus en la región en función de diversos índices de transmisión.

Los tres escenarios son:

1) escenario de Zika basal (tasa de infección actual);

2) escenario de Zika medio (20% de la población infectada); y

3) escenario de Zika alto (73% de la población infectada).

El escenario de Zika alto, que refleja una perspectiva aparentemente radical, es aplicable sobre todo a los países del Caribe por su pequeño tamaño, aislamiento y terreno relativamente llano (lo cual facilita una propagación más rápida y extensa).

Se trata de condiciones similares a las de la Polinesia Francesa, donde la prevalencia del Zika alcanzó el 73%.

Salvo que se especifique lo contrario, los cálculos presentados en este resumen ejecutivo proceden del escenario de Zika medio, que establece una proyección de 60 millones de individuos infectados entre 2015 y 2017.

En primer lugar, la actual epidemia por el virus del Zika tendrá repercusiones a largo plazo con costos directos e indirectos para los países afectados.

A corto plazo, el costo de la actual epidemia se estima entre 7.000 y 18.000 millones de dólares en tres años (en los tres escenarios), o bien en un costo medio aproximado de 1.000 millones de dólares por cada incremento del 5% en la tasa de infección.

El mayor costo a largo plazo son los gastos directos e indirectos asociados a la microcefalia y al síndrome de Guillain-Barré.

El cálculo del costo total en la región durante la vida de los pacientes se aproxima a los 8.000 millones de dólares para los casos de microcefalia y a los 3.000 millones para los casos de síndrome de Guillain-Barré.

De estos costos totales, la parte más sustancial la representa la pérdida de ingresos de las personas con microcefalia, que quizá no puedan incorporarse al mercado laboral.

En segundo lugar, la epidemia del Zika plantea un verdadero reto de equidad.

Su impacto es desproporcional en los países más pobres de la región, así como en los grupos más desfavorecidos y vulnerables, sobre todo en las mujeres pobres de comunidades periurbanas.

Si bien se prevé que las economías más grandes como, por ejemplo, Brasil asumirán la mayor parte del costo absoluto, las mayores repercusiones se percibirán en los países más pobres, que pueden perder cada año más del 1 % del PIB (en el escenario de Zika alto).

La rápida urbanización de la región, acompañada de malas condiciones sanitarias y de infraestructuras deficientes en algunas zonas, ofrecen condiciones favorables para que el mosquito Aedes aegypti se multiplique y que, por lo tanto, aumente el riesgo de transmisión del virus del Zika.

La evaluación destaca que, al día de hoy, las comunidades y los hogares más pobres ya sufren de un acceso desigual a los servicios de salud, al agua potable y a unas buenas condiciones sanitarias y, además, su participación en el mercado laboral es inferior.

Por todo ello, son más vulnerables a los impactos del Zika. Sin lugar a dudas, esta enfermedad influye de forma negativa sobre el progreso en el cumplimiento de algunos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los que se encuentran el ODS 1 sobre la pobreza; el ODS 3 sobre la salud y el bienestar, y el ODS 5 sobre la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

En tercer lugar, es preciso reforzar la preparación de las diferentes áreas regionales y nacionales y sus estrategias de respuesta, que deben involucrar a las comunidades.

La evaluación presenta los esfuerzos coordinados de los tres países objeto de estudio en el control de la propagación del Zika.

No obstante, la persistente disparidad social y la desigual cobertura de servicios de salud han dificultado que las respuestas nacionales lleguen a los grupos más vulnerables. A todo ello se le suma la escala y la incertidumbre e imprevisibilidad inherentes a la epidemia del Zika.

Las respuestas nacionales han tenido que hacer frente a diversos desafíos, incluida la modesta capacidad de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, la atención limitada a los esfuerzos de prevención y las dificultades en la asignación y coordinación de los recursos.

Además, las respuestas nacionales no han sido uniformes en la región, tal y como demuestran los resultados variables y los distintos retos experimentados en los países objeto de estudio.

Se proponen seis recomendaciones:

En primer lugar, dado que es probable que el Zika se torne endémico, deben establecerse planes presupuestarios adecuados.

En vista del costo previsto, los países de América Latina y el Caribe deben definir planes de contingencia en el presupuesto que permitan respuestas amplias y contundentes.

Estos planes deben considerar el papel que desempeñarán los gobiernos nacionales, los donantes internacionales, los mecanismos regionales y los bancos multilaterales como, por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo.

En segundo lugar, deben integrarse los esfuerzos dirigidos a los diversos virus transmitidos por mosquito y adaptar cada enfoque en función de los efectos específicos de cada enfermedad.

El dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla y el Zika son transmitidos por la misma especie de mosquito.

Dado el enorme costo combinado de estas enfermedades, sería rentable para los gobiernos invertir en estrategias a largo plazo que combatan el mosquito en lugar de los virus que propaga.

En la actualidad, se están realizando diferentes actividades en la región para integrar la detección, la prevención y la vigilancia de varios virus transmitidos por mosquitos y los distintos gobiernos deberían aplicar un enfoque integral similar a sus estrategias nacionales.

En tercer lugar, la equidad debe ser primordial en todas las estrategias del Zika y se deben proporcionar mecanismos de protección social adecuados para todas las personas afectadas.

Se calcula que los costos indirectos serán sustanciales.

Por ejemplo, los ingresos perdidos debido a las nuevas obligaciones de cuidado de la población infantil representan pérdidas potenciales que oscilan entre 500 y 5.000 millones de dólares para la región en el escenario de Zika alto.

En Brasil, el programa de protección social Bolsa Familia proporciona un subsidio adicional a las familias con niños que sufren microcefalia. Sin embargo, según la evaluación, los costos indirectos de la microcefalia en Brasil serán seis veces más de lo provisto por los subsidios del gobierno.

Por consiguiente, los sistemas de protección social deben ofrecer subsidios económicos proporcionales a los costos reales del cuidado de los niños, así como medios de subsistencia a las madres en riesgo de abandonar el mercado laboral de forma permanente.

En cuarto lugar, es necesario promover políticas públicas que favorezcan la igualdad de género y promuevan la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las comunidades afectadas.

La incorporación de los derechos humanos de las mujeres y niñas, incluidos sus derechos sexuales y reproductivos, es esencial para que cualquier respuesta frente al Zika sea efectiva.

Asimismo, todas las mujeres potencialmente afectadas deben tener acceso a información clara y actualizada sobre el Zika y a servicios de planificación familiar y diagnóstico prenatal.

En quinto lugar, debe desarrollarse un enfoque multisectorial de las enfermedades transmitidas por mosquitos a nivel nacional y regional.

Los factores que provocan la vulnerabilidad a las enfermedades transmitidas por mosquitos son normalmente cuestiones que van más allá del ámbito de la salud (p. ej. la vivienda, la desigualdad de género, la planificación y recursos urbanos, o el nivel socioeconómico).

Estos son algunos de los factores que influyen sobre la vulnerabilidad a la infección. Por ejemplo, un enfoque multisectorial para la gestión integrada del vector requeriría la intensificación de  acciones nacionales con alianzas que avancen hacia un objetivo común y utilicen estrategias, recursos y procedimientos consensuados.

Finalmente, es necesario involucrar a las comunidades en la lucha contra el Zika.

Las comunidades pueden estar implicadas en diversos aspectos de la prevención, desde la difusión de mensajes de salud pública hasta el monitoreo y los esfuerzos de control del vector a nivel comunitario.

Las comunidades deberían estar involucradas en la respuesta y el apoyo a las familias afectadas.

El éxito requiere un cambio de actitud, la participación activa de la comunidad y la implicación de todas las partes, incluidas las organizaciones de mujeres y religiosas.

Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).





Muere Bebé con Microcefalia por Zika en Argentina

14 11 2016

“Una vez que murió el bebé, se hicieron estudios de tejido y
resultó que tenía enfermedad congénita por virus zika. Además de la microcefalia, nació con muchísimas alteraciones, trastorno en los miembros y diversas fallas orgánicas por las cuales fallece”, dijo Jorge San Juan, director nacional deEpidemiología, a Télam.Microcefalia

A principios del mes de octubre se notificó acerca de una paciente embarazada de 27 semanas de edad gestacional, sin antecedentes de viaje, ni sintomatología compatible con infección por virus zika y con hallazgo en ecografía fetal de malformaciones.

El 20 de octubre se realizó cesárea de urgencia, con un recién nacido que presentaba las malformaciones detectadas por ecografía, de sexo masculino, con 34 semanas de edad gestacional, peso al nacer 1940 grs, talla 43 cm; que presentó microcefalia (PC 31 cm), artrogriposis de las 4 extremidades, bandas amnióticas en manos y pierna izquierda y malformaciones intracraneales ventriculomegalia y fosa posterior no conservada. Los resultados de las muestras también fueron positivos para zika.

Luego de 10 días de evolución el niño falleció debido a las complicaciones derivadas de su morfología, condiciones de prematurez y bajo peso. En todo momento se brindó a la madre y su familia acompañamiento y contención por parte de equipos especializados, previstos para esta situación conforme a las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y de la Organización Panamericana de Salud (OPS).

El caso fue confirmado el día 8 de noviembre, por el laboratorio nacional de referencia, Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui”, como positivo para zika.

Actualización para Dengue, Zika y Chikungunya:

Para la mejor comprensión de la situación en Argentina, se divide el análisis entre las primeras 25 semanas de 2016, “período epidémico”, en el que se registró circulación viral de dengue, Zika y chikungunya en Argentina y, por otra parte, lo que sucede desde la SE26 y hasta la actualidad, con el fin de caracterizar en el período “interepidémico”, el funcionamiento de la vigilancia y la identificación de situaciones de riesgo.

Original Title: Aa_5120a.jpg

aedes

Dengue:

Hasta la semana 25 de 2016 se registraron brotes de dengue en 15 jurisdicciones del país con un total de 41.207 casos confirmados o probables autóctonos (por nexo epidemiológico o laboratorio).

Circularon dos serotipos, pero en magnitud y extensión muy diferentes: más del 98% correspondió al serotipo DEN1; el serotipo DEN4 tuvo una circulación de baja intensidad, habiéndose identificado en Buenos Aires, Salta y Santa Fe.

El último caso con identificación de virus dengue por pruebas moleculares correspondió a la SE21 y el último caso notificado se registró en la SE25.

Se produjeron en ese período 10 casos fallecidos con diagnóstico de dengue.

Desde la SE26 (26 de junio a 2 de julio de 2016) no se registra circulación activa (brotes identificados en curso) de virus dengue u otros arbovirus.

No obstante, se identificó un caso confirmado de DEN1 en Posadas, Misiones en la SE34 y casos probables distribuidos en Chaco, Misiones, CABA, Salta, Corrientes y Buenos Aires.

Ninguno de ellos tiene antecedentes de viaje fuera del país. Los casos probables continúan en estudio.

Además, se registró un caso importado de DEN1 en la provincia de Buenos Aires.

En relación a los casos importados, se identificó 1 caso confirmado (Buenos Aires) y 3 probables (Buenos Aires, Córdoba y Chaco).

Zika:

En la semana epidemiológica 8 de 2016 se notificó el primer caso de transmisión local de virus Zika por vía sexual en Argentina en la provincia de Córdoba.

Posteriormente, entre las semanas 13 y 18 de 2016 tuvo lugar el primer brote de transmisión vectorial registrado en Argentina, en la provincia de Tucumán. En el mismo se confirmaron 25 casos.

Desde entonces y hasta el momento actual no se registraron nuevos casos autóctonos de la enfermedad, pero sí se identificaron en el país 10 casos confirmados y 3 probables importados.

En cuanto a la vigilancia de las complicaciones asociadas a la infección por virus del Zika, el 3 de noviembre de 2016 (SE44) el Laboratorio de Referencia Nacional de Dengue y

Otros arbovirus del INEVH “Julio Maiztegui” notificó el primer caso confirmado de síndrome congénito asociado a la infección por el virus del Zika en Argentina, correspondiente a un niño nacido en la provincia de Tucumán en la SE42 y cuyo caso había sido detectado y notificado ante la sospecha por la provincia de Tucumán.

Este caso está relacionado con el brote de Enfermedad por Virus Zika que tuvo lugar en la ciudad de San Miguel de Tucumán entre las semanas epidemiológicas 13 a 18 de 2016.

Por otra parte, se identificaron 9 embarazadas con resultados positivos para Zika (8 en Tucumán y 1 en Córdoba que adquirió la infección en otro país).

En 5 de estas embarazadas se pudo confirmar la infección y 4 han sido clasificados como casos probables.

Ya han nacido 6 niños hijos de madre positiva, uno de ellos corresponde al caso de síndrome congénito descripto más arriba y los otros cinco no presentaron alteraciones (4 de los cuales tienen PCR negativa y 1 pendiente de resultado).

No se han notificado, hasta el momento, casos confirmados de abortos, muerte fetal o SGB asociados a la infección por virus del Zika.

Se registraron 6 casos clasificados como Flavivirus probable, sin poder diferenciar a qué flavivirus correspondería la probable infección, en Buenos Aires, CABA, Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Jujuy.

Fiebre Chikungunya:

Durante la primera mitad de 2016 se registraron brotes en Salta 329 casos y en Jujuy 9 casos.

El último caso confirmado autóctono correspondió a la semana 20. Desde entonces no se registraron nuevos casos autóctonos.

Entre los importados desde la SE26 se notificó 1 caso probable con residencia en la provincia de Buenos Aires.

En el marco de la reunión del Consejo Regional de Salud (CORESA) del Noreste y Noroeste argentinos, el Ministerio de Salud de la Nación entregó un subsidio para dengue de aproximadamente 89 millones de pesos, distribuidos entre las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.

contra-el-aedes-en-misiones

Por su parte, el director de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud de la cartera nacional, Jorge San Juan, aseguró que “para todas las provincias es un subsidio muy importante que va a ayudar en todas estas labores que tienen su precio, su valor, como los alquileres de camiones o de maquinaria y comprar repelentes. El recurso humano también es fundamental y a lo mejor las provincias o los municipios tienen, pero poco”.

El principal objetivo del subsidio, con rendición de cuentas, es reforzar las tareas de prevención a partir de la incorporación de más recursos humanos para trabajar en el territorio, materiales y acciones de difusión para evitar las enfermedades que transmite el mosquito Aedes aegypti, no sólo dengue sino también zika y chikungunya.

De la reunión con Lemus y su gabinete participaron además los ministros de Salud de Catamarca, Ramón Figueroa Castellanos; Jujuy, Mario Fiad; Salta, Roque Mascarello; Santiago del Estero, Luis Martínez; el subsecretario de Coordinación y Control, Edgar Crocci y la directora de Epidemiología y Medicina Tropical de la cartera sanitaria de Formosa, Alejandra Bondcheff; y la directora general de Epidemiología de la cartera sanitaria de Corrientes, Claudia Campias.

Por parte de la cartera sanitaria nacional también estuvieron presentes los secretarios de de Políticas, Regulación e Institutos, Eduardo Munin, y de Relaciones Nacionales e Internacionales, Rubén Nieto;  el jefe de Gabinete de Asesores, Enrique Rodríguez Chiantore; los subsecretarios de Relaciones Institucionales, Miguela Pico; de Coordinación Administrativa, Daniel Bosich; de Políticas, Regulación y Fiscalización, Kumiko Eiguchi; de Gestión y Servicios Asistenciales, Alejandro Ramos y de Atención Primaria de la Salud, Dora Vilar de Saráchaga.

Fuente:

Ministerio de Salud de la Nación.

Ministerio de Salud de Tucumán.

Telam.

 

 

 





Microcefalias y Virus Zika

18 12 2015

Ante Mosquito dengue grande 2el incremento de anomalías congénitas, síndrome de Guillain Barre y otras manifestaciones autoinmunes en zonas donde circula el virus Zika, y su posible relación con este virus, la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud recomiendan a sus Estados Miembros que establezcan y mantengan la capacidad para detectar y confirmar casos de infección por virus Zika, preparen a los servicios de salud ante una eventual demanda adicional en todos los niveles de atención sanitaria y una demanda más alta de servicios especializados para la atención de síndromes neurológicos, así como también que fortalezcan las actividades de consulta y control prenatal. Se los insta además a que continúen con los esfuerzos para reducir la presencia del mosquito transmisor a través de una efectiva estrategia de control del vector y de comunicación pública.

En octubre de 20Microcefalia15, el Centro Nacional de Enlace de Brasil notificó la detección de un incremento inusual de recién nacidos
con microcefalias, un trastorno neurológico en la que la circunferencia occipitofrontal es menor de acuerdo a lo que corresponde a la edad, raza y sexo, dificultades en la alimentación, llanto en tono agudo, convulsiones, espasticidad de brazos y piernas, retrasos en el desarrollo y discapacidad intelectual, en servicios de salud públicos y privados del estado de Pernambuco, noreste de Brasil.

Hasta el 30 de noviembre de 2015, se registraron 1.248 casos (99,7/100.000 nacidos vivos) de microcefalia, incluido 7 fallecidos, en 14 estados, los cuales están bajo investigación. En 2000, la prevalencia de la microcefalia al nacer en Brasil fue de 5,5 casos/100.000 nacidos vivos y en 2010 de 5,7 casos/100.000 nacidos vivos. Estos datos demuestran un incremento de 20 veces la tasa observada en años anteriores. Los datos son obtenidos a partir del Sistema de Información de nacidos Vivos, Sinac, que capta informaciones epidemiológicas relacionadas a la gestación, nacimiento y malformaciones congénitas, además de las características sociodemográficas de la madre.

Virus Zika y Microcefalias

El 17 de noviembre de 2015 el laboratorio de Flavivirus del Instituto Osvaldo Cruz confirmó la presencia de genoma de virus Zika, a través de la técnica RT-PCR, en fluido amniótico de dos embarazadas de Paraíba, cuyos fetos presentaban microcefalia de acuerdo a la ultrasonografía que se les había realizado.

El 24 de noviembre de 2015, las autoridades de salud de la Polinesia Francesa informaron sobre un incremento inusual de casos de anomalías del sistema nerviosos central en fetos y recién nacidos, registrado durante 2014-2015, coincidente con el brote de virus Zika en las islas. De las 17 anomalías registradas, 12 fueron anomalías fetales cerebrales o síndromes polimalformativos, incluyendo lesiones cerebrales, y 5 neonatos presentaron disfunción del tronco cerebral y ausencia del reflejo de deglución. Ninguna de las mujeres embarazadas refirió clínica de infección por virus Zika, sin embargo, cuatro de ellas presentaron IgG positiva para flavivirus lo que sugiere una posible infección asintomática. Otras investigaciones serológicas están en curso. Sobre la base de la correlación temporal de estos casos con la epidemia por virus Zika en las islas, las autoridades sanitarias de la Polinesia Francesa manejan la hipótesis de que la infección por virus Zika puede estar asociada con estas anomalías si las madres fueron infectadas durante el primer o segundo trimestre del embarazo.

El 28 de noviembre de 2015 el Ministerio de Salud de Brasil estableció la relación entre el incremento de microcefalia en el nordeste del país y la infección por virus Zika tras la detección de genoma del virus en muestras de sangre y tejido de un recién nascido del estado de Pará que presentó microcefalia y otras malformaciones congénitas y que falleció a los 5 minutos de nacer.

La confirmación de la presencia del genoma de virus fue realizada por el Instituto Evandro Chagas de Belem, Pará, laboratorio nacional de referencia para arbovirosis.

De acuerdo al análisis preliminar de la investigación realizada por las autoridades de Brasil probablemente el mayor riesgo de aparición de microcefalias y malformaciones está asociado con la infección en el primer trimestre del embarazo.

Hasta el 28 de noviembre de 2015, el Ministerio de Salud de Brasil notificó tres defunciones asociadas a la infección por virus Zika, que corresponden a dos adultos y un recién nacido.

El primer caso fatal es un adulto, masculino sin trastorno neurológico con diagnóstico de Lupus eritematoso, historia de uso crónico de corticoides, artritis reumatoide y alcoholismo. Ingresó con sospecha de dengue, sin embargo, el diagnóstico final de laboratorio fue infección por virus Zika por la técnica RTp-PCR. Se detectó el genoma del virus Zika en muestra de sangre, cerebro, hígado, bazo y en un pool de vísceras (riñón, pulmón y corazón). Adicionalmente se realizó una secuenciación parcial del virus identificándose virus Zika.

El segundo caso fatal es del sexo femenino, 16 años de edad, del municipio de Benevides, en el estado de Pará. No presentó trastorno neurológico, ingreso al servicio hospitalario con sospecha de dengue. Inició síntomas el 29 de septiembre de 2015 (cefalea, náuseas y petequias) y falleció a finales del mes de octubre. Se confirmó infección por virus Zika a través de la técnica RTp-PCR.

El tercer caso fatal es el recién nacido cuya información se compartió en el apartado anterior.

Hasta el 1 de diciembre de 2015 son 9 los Estados Miembros que han confirmado circulación autóctona de virus Zika: Brasil, Chile (en la Isla de Pascua) Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Suriname y Venezuela.

La primera circulación autóctona de virus Zika (ZIKV) en las Américas fue confirmada en febrero de 2014 en Isla de Pascua, Chile. La presencia del virus se detectó hasta junio de ese mismo año en esa área.

En mayo de 2015, se confirmaron los primeros casos de transmisión autóctona en Brasil.

Hasta el 1 de diciembre de 2015 un total de 18 estados confirmaron circulación autóctona del virus: Región Norte (Amazonas, Pará, Rondônia, Roraima y Tocantins), Región Nordeste (Alagoas, Bahía, Ceará, Maranhão, Paraíba, Pernambuco, Piauí y Rio Grande do Norte), Región Sudeste (Espírito Santo, Rio de Janeiro y São Paulo), Centro-Oeste (Mato Grosso) y Región Sur (Paraná).

En octubre de 2015 las autoridades de salud de Colombia notificaron la detección del primer caso autóctono de infección por virus Zika en el estado de Bolívar. Hasta la fecha, 26 de las 36 entidades territoriales confirmaron circulación autóctona del virus.

Adicionalmente, en noviembre de 2015, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Suriname y Venezuela confirmaron casos de transmisión autóctona.

La vigilancia de infección por virus Zika debe desarrollarse a partir de la vigilancia ya existente para el dengue y el chikungunya, teniendo en cuenta las diferencias en la presentación clínica.

Según corresponda a la situación epidemiológica del país, la vigilancia debe estar orientada a: detectar la introducción del virus Zika en un área, monitorear la dispersión de la infección por virus Zika una vez introducida, y vigilar la aparición de complicaciones neurológicas y autoinmunes tanto en adultos como en niños.

En aquellos países sin casos autóctonos de infección por virus Zika se recomienda: Fortalecer la vigilancia basada en eventos para detectar los primeros casos. En base a la experiencia de Brasil y Colombia, deberán estar atentos a la aparición de conglomerados de enfermedad febril exantemática de causa desconocida (en la que se ha descartado infección por dengue, chikungunya, sarampión, rubeola, parvovirus B19), y realizar pruebas de laboratorio para la detección de virus Zika.

Se debe tener en cuenta la posible reactividad cruzada con el dengue en las pruebas serológicas, en particular si ha habido infección previa por dengue. La detección temprana permitirá la identificación de las cepas virales circulantes, la caracterización adecuada del brote y la implementación de una respuesta proporcionada.

En aquellos países con casos autóctonos de infección por virus Zika, se recomienda: Vigilar la tendencia temporal y la diseminación geográfica del virus para detectar su introducción en nuevas áreas del país, Monitorear la aparición de complicaciones neurológicas y autoinmunes en recién nacidos, niños y adultos; así como su posible impacto en la salud pública, Identificar factores de riesgo asociados con la infección por virus Zika, y cuando exista la capacidad, identificar los linajes del virus Zika circulantes.

No hay vacuna ni tratamiento específico para la fiebre por virus Zika. Por esa razón, el tratamiento se dirige al alivio de los síntomas.

El tratamiento sintomático y de soporte incluye reposo y el uso de acetaminofén o paracetamol para aliviar la fiebre. También se pueden administrar antihistamínicos para controlar el prurito asociado habitualmente a la erupción maculopapular.

No se aconseja el uso de aspirina debido al riesgo de sangrado y el riesgo de desarrollar síndrome de Reye en niños menores de 12 años de edad. Tampoco se aconseja el uso de otros antiinflamatorios no esteroideos, por si la causa del cuadro clínico fuera dengue o chikungunya; patologías en las que está contraindicados en sus fases agudas.

Se debe aconsejar a los pacientes ingerir abundantes cantidades de líquidos para reponer la depleción por sudoración, vómitos y otras pérdidas insensibles.

Un control efectivo y operativo del vector transmisor de dengue y chikungunya, brinda las bases técnicas y operacionales para una preparación adecuada frente al virus Zika, debido a que estos virus pueden ser transmitidos por el mismo mosquito, el Aedes.

Dada la alta infestación por Aedes aegypti y la presencia del Aedes albopictus en la Región, se recomienda que las medidas de prevención y control sean orientadas a reducir la densidad del vector, con la aceptación y colaboración de la población local en la adopción de dichas medidas.

Fortalecer las acciones de ordenamiento ambiental, principalmente la eliminación de criaderos del vector en cada domicilio y en áreas comunes de los barrios y ciudades (parques, escuelas, cementerios, etc.).

Organizar campañas de saneamiento intensivo para la eliminación de criaderos en zonas específicas donde se haya interrumpido la recolección regular de basura.

Aplicar medidas para el control de criaderos con la utilización de métodos físicos, biológicos y químicos, en las que participen activamente la familia y la comunidad.

Determinar las zonas de alto riesgo de transmisión y dar prioridad a aquellas donde existan concentraciones de personas (escuelas, terminales de transporte, hospitales, centros de salud, etc.). En esas instalaciones deberá eliminarse la presencia del mosquito en un radio de al menos 400 metros a la redonda.

En zonas donde se detecte transmisión activa o casos importados de dengue, chikungunya o virus Zika, se sugiere utilizar tratamiento adulticida a través de fumigación, para eliminar los mosquitos adultos infectados y cortar la transmisión.

Esta es una medida de carácter excepcional y solo es eficaz cuando la aplica personal debidamente capacitado y de acuerdo con las orientaciones técnicas internacionalmente aceptadas. Este trabajo se llevará a cabo con otras medidas, como las descritas anteriormente.

La fumigación es la principal intervención para interrumpir la transmisión y permite ganar tiempo para consolidar las actividades de eliminación de criaderos de larvas del vector.

Es importante reducir al mínimo el contacto del vector. Se recomienda el uso de repelentes que contienen DEET, IR3535 o Icaridina los cuales se pueden aplicar a la piel expuesta o la ropa de vestir y debe usarse de conformidad estricta con las instrucciones de la etiqueta del producto.

Zika: Otra Enfermedad Transmitida por Mosquitos

 

Fuente: Organización Panamericana de la Salud, PAHO.





Virus Chikungunya en Argentina

24 08 2014

Mosquito dengue grande 2

En la Argentina, se han comprobado hasta este momento dos casos  y dos se están estudiando en laboratorio y son casos  importados de Republica Dominicana.

Si bien no hay circulación del virus por el momento existe el riesgo debido a que el mosquito transmisor existe en Argentina ya que es el mismo que transmite el Dengue.

Este riesgo va a incrementarse en la medida en que las poblaciones de mosquitos aumenten por razones climáticas como ser el incremento de las temperaturas y la humedad con la llegada de la primavera y el verano.

La fiebre chikungunya es una enfermedad emergente transmitida por mosquitos y causada por un alfavirus, el virus chikungunya.

Esta enfermedad es transmitida principalmente por los mosquitos Aedes aegypti y Ae. albopictus, las mismas especies involucradas en la transmisión del dengue.

Las epidemias de chikungunya han mostrado históricamente una presentación cíclica, con períodos inter epidémicos que oscilan entre 4 y 30 años.

Desde el año 2004, el chikungunya ha expandido su distribución geográfica mundial, provocando epidemias sostenidas de magnitud sin precedentes en Asia y África. Si bien algunas zonas de Asia y África se consideran endémicas para esta enfermedad, el virus produjo brotes en muchos territorios nuevos como en islas del Océano Índico, en Europa y en América central.

Esta reciente reemergencia del chicungunya ha aumentado la preocupación y el interés respecto al impacto de este virus sobre la salud pública mundial.

No existe un tratamiento específico ni una vacuna comercialmente disponible para prevenir la infección por chikungunya. Hasta que se desarrolle una nueva vacuna, el único medio efectivo para su prevención consiste en proteger a los individuos contra las picaduras de mosquito.

Es un virus ARN que pertenece al género Alfavirus de la familia Togaviridae.

El nombre chikungunya deriva de una palabra en Makonde, el idioma que habla el grupo étnico Makonde que vive en el sudeste de Tanzania y el norte de Mozambique. Significa a grandes rasgos “aquel que se encorva” y describe la apariencia inclinada de las personas que padecen la característica y dolorosa artralgia.

Después de la picadura de un mosquito infectado  la mayoría de los individuos presentarán síntomas tras un período de incubación de tres a siete días. Sin embargo, no todos los individuos infectados desarrollarán síntomas.

Estudios serológicos indican que entre el 3% y el 28% de las personas con anticuerpos para el chicungunya tienen infecciones asintomáticas.

Los individuos con infección aguda, con manifestaciones clínicas o asintomáticos, pueden contribuir a la diseminación de la enfermedad si los vectores que transmiten el virus están presentes y activos en la misma zona.

El chicungunya puede causar enfermedad aguda, subaguda y crónica.

La enfermedad aguda generalmente se caracteriza por inicio súbito de fiebre alta, típicamente superior a 39°C  y dolor articular severo. Otros signos y síntomas pueden incluir cefalea, dolor de espalda difuso, mialgias, náuseas, vómitos, poliartritis, rash y conjuntivitis. La fase aguda dura entre 3 y 10 días.Poliartritis edematosa en manos

Poliartritis edematosa en manos

 

La fiebre generalmente dura entre unos días y una semana. Puede ser continua o intermitente, pero una disminución de la temperatura no se asocia a empeoramiento de los síntomas. Ocasionalmente, la fiebre puede acompañarse de bradicardia relativa.

Los síntomas articulares generalmente son simétricos y ocurren con más frecuencia en manos y pies, pero también pueden afectar articulaciones más proximales. También se puede observar tumefacción, asociada con frecuencia a tenosinovitis.Rash maculopapular en extremidades,

Rash maculopapular

A menudo los pacientes están gravemente incapacitados por el dolor, la sensibilidad, la inflamación y la rigidez. Muchos pacientes no pueden realizar sus actividades habituales ni ir a trabajar, y con frecuencia están confinados al lecho debido a estos síntomas.

El rash aparece generalmente entre dos a cinco días después del inicio de la fiebre en aproximadamente la mitad de los pacientes. Es típicamente maculopapular e incluye tronco y extremidades, aunque también puede afectar palmas, plantas y rostro. El rash también puede presentarse como un eritema difuso que palidece con la presión.

Lesiones bullosas en la pierna

Lesiones bullosas

En los niños pequeños, las lesiones vesiculobulosas son las manifestaciones cutáneas más comunes.

Se considera que las muertes relacionadas con infección por chicungunya son raras. Sin embargo, se reportó un aumento en las tasas brutas de mortalidad durante las epidemias de 2004−2008 en la India y Mauricio.

 

Determinadas manifestaciones atípicas son más comunes en ciertos grupos. Por ejemplo, la meningoencefalitis y la dermatosis vesiculobulosa se observan con más frecuencia en niños y lactantes, respectivamente.

El chicungunya puede afectar a mujeres y hombres de todas las edades. Sin embargo, se considera que la presentación clínica varía con la edad, siendo los individuos muy jóvenes (neonatos) y los ancianos, más propensos a desarrollar formas más graves.Hiperpigmentación

Hiperpigmentación

Además de la edad, se han identificado las enfermedades subyacentes como factores de riesgo para una evolución desfavorable.

En la mayoría de las infecciones que ocurren durante el embarazo el virus no se transmite al feto.

El riesgo más alto de transmisión parece producirse cuando la mujer está infectada en el período intraparto, momento en el que la tasa de transmisión vertical puede alcanzar un 49%.

Los niños generalmente nacen asintomáticos y luego desarrollan fiebre, dolor, rash y edema periférico. Aquellos que se infectan en el período intraparto también pueden desarrollar enfermedad neurológica (por ej., meningoencefalitis, lesiones de la sustancia blanca, edema cerebral y hemorragia intracraneana), síntomas hemorrágicos y enfermedad del miocardio.

Los neonatos que sufren enfermedad neurológica generalmente desarrollan discapacidades a largo plazo.

No hay evidencia de que el virus se transmita a través de la leche materna.

Los adultos mayores son más propensos a experimentar enfermedad atípica grave y muerte.

Los individuos mayores a 65 años presentaron una tasa de mortalidad 50 veces mayor a la de los adultos de menos de 45 años.

 

Aunque no está claro por qué los adultos mayores tienen más riesgo de enfermedad grave, puede deberse a que presentan con mayor frecuencia enfermedades concomitantes subyacentes o respuesta inmunológica disminuida.

La enfermedad crónica se caracteriza por la persistencia de síntomas por más de tres meses.

Después de los primeros 10 días, la mayoría de los pacientes sentirá una mejoría en su estado general de salud y del dolor articular.

Sin embargo, posteriormente puede ocurrir una reaparición de los síntomas y algunos pacientes pueden presentar síntomas reumáticos como poliartritis distal, exacerbación del dolor en articulaciones y huesos previamente lesionados, y tenosinovitis hipertrófica subaguda en muñecas y tobillos.

Estos síntomas son más comunes dos o tres meses después del inicio de la enfermedad. Algunos pacientes también pueden desarrollar trastornos vasculares periféricos transitorios, tales como el síndrome de Raynaud.

Además de los síntomas físicos, la mayoría de los pacientes sufrirá síntomas depresivos, fatiga general y debilidad.Paciente de 55 años de edad

infectado 5 años atrás

El síntoma persistente más frecuente es la artralgia inflamatoria en las mismas articulaciones que se vieron afectadas durante la etapa aguda. Generalmente no hay cambios significativos en las pruebas de laboratorio ni en las radiografías de las áreas afectadas.

Sin embargo, algunos pacientes desarrollan artropatía/artritis destructiva, semejante a la artritis reumatoidea o psoriásica.

Los factores de riesgo para la persistencia de los síntomas se da en mayores de 65 años, los trastornos articulares preexistentes y la enfermedad aguda más severa.

¿Quiénes deben solicitar atención médica?

Cualquier persona con signos o síntomas neurológicos, incluyendo irritabilidad, somnolencia, cefalea grave o fotofobia.

Cualquier persona con dolor en el pecho, dificultad para respirar o vómitos persistentes.

Cualquier persona con fiebre persistente por más de cinco días (indicativa de otra enfermedad como el dengue).

Cualquier persona que desarrolle cualquiera de los siguientes signos o síntomas, especialmente cuando la fiebre ya ha disminuido: dolor intenso intratable, mareos, debilidad extrema o irritabilidad, extremidades frías, cianosis, disminución en la producción de orina, y cualquier tipo de sangrado debajo de la piel o por cualquier orificio.

Las mujeres en el último trimestre de embarazo, los recién nacidos y las personas con enfermedad subyacente crónica, debido a que ellas o sus hijos corren riesgo de enfermedad más severa.

Una transmisión autóctona tendría un serio impacto sobre la salud pública debido a su potencial para causar una epidemia con elevadas tasas de ataque en una población inmunológicamente virgen, y debido a que los vectores son lo suficientemente abundantes como para sustentar el establecimiento permanente del virus y su transmisión durante todo el año.

Distribución del Ae. aegypti en las Américas.Distribución del Ae. aegypti en las Américas

 

Distribución aproximada del Ae. albopictus en las Américas.Distribución aproximada del Ae. albopictus en las Américas

Hay algunas diferencias importantes entre Ae. aegypti y Ae. albopictus que deben considerarse para desarrollar la vigilancia y los procesos de control.

Ae. aegypti está más estrechamente relacionado con el ser humano y su vivienda, y se alimenta principalmente de humanos. El Ae. aegypti adulto descansan en los interiores y el hábitat de sus larvas lo constituyen con frecuencia los contenedores en el área peridomiciliaria.

Ae. albopictus se alimenta también de humanos, pero utiliza una variedad más amplia de huéspedes para alimentarse, deposita sus larvas en hábitats peridomésticos y en hábitats naturales circundantes. Ae. albopictus puede invernar como huevo y, por lo tanto, distribuirse en climas más templados que Ae. aegypti.

Los individuos pueden reducir el riesgo de infección mediante el uso de repelentes personales sobre la piel o la ropa. DEET y picaridin.

Manejo ambiental: Reducir el hábitat de las larvas, Controlar (lavar/cubrir) contenedores, Descartar/reciclar contenedores, Reducir el contacto humano vector, Instalar mallas en ventanas.

Control de larvas: Reducción de fuentes de agua, Control químico, Control biológico.

Control del mosquito adulto: Usar mosquiteros, Usar cortinas, Ovitrampas letales, Fumigación espacial, Tratamientos residuales para interiores.

La fumigación espacial para el control de Ae. aegypti y Ae. albopictus es más efectiva cuando se trata individualmente el interior de las viviendas y sus alrededores con pulverizadores portátiles. Se requieren aplicaciones repetidas para matar a los mosquitos adultos emergentes.

En respuesta a una epidemia, la fumigación espacial debe realizarse cada dos o tres días con pulverizadores portátiles, siempre que sea posible, o con pulverizadores montados sobre camiones para aumentar la velocidad de cobertura.

Casos reportados en países o territorios con transmisión autóctona de chikungunya

República Dominicana: confirmados 18; fallecidos 3.

Guadalupe: confirmados 1328; fallecidos 3.

Martinica: confirmados 1525; fallecidos 12.

San Martín (parte francesa): confirmados 793; fallecidos 3.

Casos importados de fiebre chikungunya

Estados Unidos de América: confirmados 114.

México: confirmados 1.

Cuba: confirmados 11.

Venezuela: confirmados 17.

Brasil: confirmados 11.

Chile: confirmados 2.

Fuente: Organización Mundial de la Salud.

OrganizaciónPanamericana de la Salud.

Center for Disease Control andPrevention.

Ministerio de Salud de la Nación.