Plan para el Control de Vectores de la OMS hasta 2030

20 08 2017

Las enfermedades transmitidas por vectores, que suponen una gran amenaza para la salud de las sociedades en todo el mundo, son causadas por virus, bacterias y parásitos transmitidos al ser humano por mosquitos, flebótomos, chinches triatomíneas, simúlidos, garrapatas, moscas tsetsé, ácaros, caracoles y piojos.

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aedes

Las enfermedades humanas de transmisión vectorial con mayor importancia mundial son el paludismo, el dengue, la filariasis linfática, la esquistosomiasis, la fiebre chikunguña, la oncocercosis, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, enfermedad por el virus de Zika, la fiebre amarilla y la encefalitis japonesa.

Otras enfermedades transmitidas por vectores, como la tripanosomiasis humana africana, la enfermedad de Lyme, la encefalitis transmitida por garrapatas y la fiebre del Nilo Occidental tienen una importancia local en zonas o poblaciones específicas.vinchuca

 

Las principales enfermedades transmitidas por vectores representan alrededor del 17% de la carga mundial estimada de enfermedades transmisibles y causan más de 700.000 muertes al año. Las zonas tropicales y subtropicales son las más afectadas.

Más del 80% de la población mundial vive en zonas en las que hay riesgo de contraer al menos una de las principales enfermedades transmitidas por vectores, y más del 50% de la población mundial, en zonas en las que hay riesgo de contraer dos o más.

Achatina fulica 240

El riesgo de infección es particularmente elevado en pueblos y ciudades, donde los mosquitos Aedes Culex proliferan gracias a un hábitat favorable y donde hay mucho contacto con los seres humanos. Las tasas de morbilidad y mortalidad suelen ser desproporcionadamente altas entre las poblaciones más pobres.

Quienes sobreviven a estas enfermedades pueden quedar discapacitados o desfigurados para siempre, agravando aún más su situación.

Las enfermedades transmitidas por vectores suponen una enorme carga económica y limitan el desarrollo tanto rural como urbano.

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Aunque se han registrado logros notables en la lucha contra el paludismo, la oncocercosis, la filariasis linfática y la enfermedad de Chagas, la carga de muchas otras enfermedades transmitidas por vectores ha aumentado en los últimos años.

Desde 2014, grandes brotes de dengue, paludismo, fiebre chikunguña y fiebre amarilla han azotado a distintas poblaciones, provocando numerosas muertes y colapsando los sistemas de salud en muchos países.

En 2016, las infecciones por el virus de Zika y sus complicaciones se propagaron rápidamente en la Región de las Américas de la OMS y más allá, afectando a personas y familias, y causando trastornos sociales y económicos.Garrapata Ixodes_Ricinus

Factores sociales, demográficos y medioambientales han alterado las características de la transmisión de los patógenos y han provocado la intensificación, la propagación geográfica, la reemergencia o la ampliación de las temporadas de transmisión.

En particular, la urbanización no planificada, la ausencia de una red fiable de suministro de agua y la gestión inadecuada de los residuos sólidos y de las excretas pueden exponer una gran cantidad de habitantes de pueblos y ciudades al riesgo de sufrir enfermedades víricas transmitidas por mosquitos.

La intensificación de los viajes y de los intercambios comerciales en todo el mundo, aunada a factores medioambientales como las alteraciones en el uso del suelo (como la deforestación) y el cambio climático, también podría tener un impacto. La combinación de todos estos factores influye considerablemente en las poblaciones de vectores y en las características de la transmisión de los patógenos.

Centrarse en los vectores que transmiten los patógenos es un enfoque preventivo eficaz contra la mayoría de las enfermedades de transmisión vectorial.

Las intervenciones que reducen el contacto entre el ser humano y los vectores y que disminuyen la supervivencia de los vectores pueden suprimir e incluso detener la transmisión.

Se sabe por experiencia que un control riguroso de los vectores permite reducir considerablemente la carga de las enfermedades.

Los buenos resultados en la lucha contra el paludismo, la malaria, la oncocercosis y la enfermedad de Chagas se deben en gran medida a un determinado compromiso político y a importantes inversiones en el control de vectores.

La reducción y la eliminación del paludismo en ciertas regiones son producto de actuaciones intensivas de rociado de DDT en las décadas de 1950 y 1960 y, más recientemente, de la distribución masiva de mosquiteros tratados con insecticida y el rociado de interiores con insecticidas de acción residual, también conocido como rociado residual intradomiciliario.

El uso a gran escala de larvicidas para reducir las poblaciones de vectores de la oncocercosis humana, aunado al tratamiento con ivermectina dirigido a la comunidad, ha contribuido considerablemente al retroceso de la enfermedad.

En lo que se refiere a la enfermedad de Chagas, la eliminación de los vectores domésticos mediante el rociado de interiores con insecticidas de acción residual y la mejora de la vivienda, además de un mejor análisis de la sangre de los donantes y un tratamiento de apoyo para las personas infectadas, han dado resultados muy positivos en los países del sur de América del Sur.

El control de vectores se implementó exitosamente contra el dengue y la fiebre amarilla en las Américas en las décadas de 1950 y 1960, y resultó eficaz contra el dengue en Singapur durante las décadas de 1970 y 1980 y en Cuba durante las décadas de 1980 y 1990.

La necesidad de un enfoque integral del control de vectores para hacer frente al impacto de las enfermedades transmitidas por vectores nunca ha sido tan apremiante.

La transmisión y el riesgo de las enfermedades transmitidas por vectores están cambiando de forma rápida debido a la urbanización no planificada, al aumento de los movimientos de personas y bienes, a cambios medioambientales y a problemas de naturaleza biológica, como la resistencia de los vectores a los insecticidas y la evolución de cepas de patógenos.

Metas, hitos y objetivos para el proyecto de respuesta mundial para el control de vectores, 2017-2030

2020 Hitos Objetivos
2025 2030
Reducir mundialmente la mortalidad por enfermedades de transmisión vectorial con relación al 2016 Al menos un 30% Al menos un 50% Al menos un 75%
Reducir mundialmente la incidencia de enfermedades de transmisión vectorial con relación al 2016 Al menos un 25% Al menos un 40% Al menos un 60%
Prevenir las epidemias de enfermedades de transmisión vectorial* Seguir previniendo las epidemias en todos los países sin transmisión en 2016 Prevenir las epidemias en todos los países

Detección rápida de los brotes epidémicos y reducción de estos antes de su propagación fuera de las fronteras del país.

Carga mundial de las principales enfermedades transmitidas por vectores, a marzo de 2017

Se incluyen algunas enfermedades transmitidas por vectores de importancia local específica, que se indican con sombreado gris.

Vector Enfermedad Número anual estimado o notificado de casos Número anual estimado de

muertes

Años de vida ajustados en función de la

discapacidad estimados

Mosquitos Paludismo 212.000.000 429.000 NA
Dengue 96.000.000 9.110 1.892.200
Filariasis linfática 38.464.000 NA 2.075.000
Chikunguña (Américas) 693.000

presuntos casos, 2015

NA NA
Enfermedad  por el virus de Zika (Américas) 500.000

presuntos casos, 2016

NA NA
Fiebre amarilla (África) 130.000 500* 31.000*
Encefalitis japonesa 42.500* 9.250* 431.552*
Fiebre del Nilo Occidental 2.588 111 NA
Simúlidos Oncocercosis 15.531.500 NA 1.135.700
Flebótomos Leishmaniasis mucocutánea 3.895.000 NA 41.500
Leishmaniasis visceral 60.800 62.500 1.377.400
Chinches triatomíneas Enfermedad de Chagas 6.653.000 10.600 236.100
Garrapatas Borreliosis (enfermedad de Lyme) 532.125 NA 10,5

por 100.000 habitantes

Países Bajos

Encefalitis transmitida por garrapatas

(norte de Eurasia)

10.000-12.000 NA 167,8 por 100.000

habitantes en Eslovenia

Moscas tsetsé Tripanosomiasis africana humana (África) 10.700 6.900 202.400
Caracoles Esquistosomiasis 207.000.000 200.000 2.613.300
Varios Otras: ** fiebre del Valle del Rift, virus O’nyong-nyong, virus Mayaro, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo,

rickettsiosis, peste

NA NA NA

Ejemplos de éxito gracias al control de vectores

 

Lugar Año Enfermedad Intervención Impacto Ref.
Malasia 1900 Paludismo Gestión medioambiental: drenaje de criaderos, aclareo forestal. Marcada reducción de la enfermedad.
Cuba 1903 Fiebre amarilla Gestión integrada de vectores en La Habana: drenaje de aguas estancadas o aplicación de aceite, fumigación y aislamiento de pacientes con fiebre amarilla mediante pantallas y mosquiteros. Eliminación de la fiebre amarilla.
Panamá 1904 Paludismo y fiebre amarilla Gestión integrada de vectores: protección de los barrios habitados mediante pantallas, drenaje o rellenado de aguas estancadas, instalación de desagües, aplicación de larvicidas (aceite o verde de París). Reducción del paludismo a niveles bajos y eliminación de la fiebre amarilla.
Japón 1938-

1977

Esquisto-somiasis Control de vectores mediante cambios de las prácticas agrícolas, cementación de canales de agua y aplicación de molusquicidas. Interrupción de la transmisión de esquistosomiasis. Último caso registrado en humanos en 1977.
Brasil 1942 Paludismo Aplicación de larvicidas con verde de París y rociado de casas con piretroides de acción rápida. Eliminación de Anopheles gambiae, el vector de paludismo más eficiente del mundo (especieintroducida).
Mundo 1955-

1967

Paludismo Programa Mundial sobre Paludismo basado mayormente en el rociado de interiores con DDT y otros insecticidas de acción residual, control larvario y medicamentos antipalúdicos. Eliminación del paludismo en grandes regiones del mundo, en especial en zonas de clima más templado con transmisión estacional.
América Latina Décadas de 1950

y 1960

Fiebre amarilla y dengue Inspecciones de recipientes, aplicación de aceite en criaderos y posterior rociado perifocal con DDT de recipientes de agua y paredes próximas. Eliminación de Aedes aegypti de grandes partes de la región.
Túnez 1970-

1982

Esquisto-somiasis Estrategia integrada que combina quimioterapia masiva y control de caracoles mediante el uso de molusquicidas. Interrupción de la transmisión de la esquistosomiasis. No se ha detectado ningún caso autóctono desde 1982.

 

África Occidental 1974-

2002

Oncocer- cosis Aplicación aérea de larvicidas mayormente con agentes microbianos. Casi eliminación de la ceguera de los ríos en buena parte de África Occidental.
Singapur de 1970 hasta ahora Dengue Vigilancia entomológica y reducción de criaderos. Periodo de 15 años de baja incidencia del dengue.
América Latina 1991-

2005

Enfermedad de Chagas Rociado de interiores con insecticidas de acción residual, mejoras habitacionales y educación comunitaria. Disminución de la tasa de infestación y marcado declive en las tasas de infección de niños nacidos desde el comienzo del programa; interrupción de la transmisión interior en muchos países.
Cuba Décadas de 1980

y 1990

Dengue Intervenciones combinadas basadas en la comunidad, rociado de interiores con insecticidas de acción residual. Ningún brote, baja incidencia, la mayor parte de la isla libre de vectores.
Australia 2003 Dengue Rociado de interiores con insecticidas de acción residual. Efecto protector significativo cuando la cobertura es ≥ 60 % en

las instalaciones vecinas.

Trópicos 2000-

2015

Paludismo Mosquiteros tratados con insecticida de acción prolongada, rociado de interiores con insecticidas de acción residual y tratamiento rápido. Reducción del 50 % en la prevalencia del paludismo y reducción del 40 % en morbilidad.

 

Fuente: Organización Mundial de la Salud

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Costo del Virus ZIKA en América Latina

18 04 2017

Las epidemias de enfermedades tales como la fiebre amarilla, el ébola o la gripe pueden aumentar la desigualdad social y de salud y, en consecuencia, socavar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y su visión de “no dejar a nadie atrás”.

UNDP-RBLAC-Zika Madre con bebe

En este sentido, el virus del Zika, que se transmite principalmente por la picadura del mosquito Aedes aegypti, constituye una de estas amenazas.

A pesar de que el Zika ya no se considera una emergencia de salud pública de interés internacional, sigue representando una crisis de salud pública que afecta con mayor dureza a las comunidades más pobres y vulnerables.

El presente informe, Evaluación del impacto socioeconómico del virus del Zika en América Latina y el Caribe, es un análisis actualizado de las implicaciones sociales y económicas del virus del Zika.

Dentro de la incertidumbre considerable que rodea a la epidemiología actual y proyectada de la enfermedad, en este informe se utilizan tres escenarios para determinar el impacto potencial del virus en la región en función de diversos índices de transmisión.

Los tres escenarios son:

1) escenario de Zika basal (tasa de infección actual);

2) escenario de Zika medio (20% de la población infectada); y

3) escenario de Zika alto (73% de la población infectada).

El escenario de Zika alto, que refleja una perspectiva aparentemente radical, es aplicable sobre todo a los países del Caribe por su pequeño tamaño, aislamiento y terreno relativamente llano (lo cual facilita una propagación más rápida y extensa).

Se trata de condiciones similares a las de la Polinesia Francesa, donde la prevalencia del Zika alcanzó el 73%.

Salvo que se especifique lo contrario, los cálculos presentados en este resumen ejecutivo proceden del escenario de Zika medio, que establece una proyección de 60 millones de individuos infectados entre 2015 y 2017.

En primer lugar, la actual epidemia por el virus del Zika tendrá repercusiones a largo plazo con costos directos e indirectos para los países afectados.

A corto plazo, el costo de la actual epidemia se estima entre 7.000 y 18.000 millones de dólares en tres años (en los tres escenarios), o bien en un costo medio aproximado de 1.000 millones de dólares por cada incremento del 5% en la tasa de infección.

El mayor costo a largo plazo son los gastos directos e indirectos asociados a la microcefalia y al síndrome de Guillain-Barré.

El cálculo del costo total en la región durante la vida de los pacientes se aproxima a los 8.000 millones de dólares para los casos de microcefalia y a los 3.000 millones para los casos de síndrome de Guillain-Barré.

De estos costos totales, la parte más sustancial la representa la pérdida de ingresos de las personas con microcefalia, que quizá no puedan incorporarse al mercado laboral.

En segundo lugar, la epidemia del Zika plantea un verdadero reto de equidad.

Su impacto es desproporcional en los países más pobres de la región, así como en los grupos más desfavorecidos y vulnerables, sobre todo en las mujeres pobres de comunidades periurbanas.

Si bien se prevé que las economías más grandes como, por ejemplo, Brasil asumirán la mayor parte del costo absoluto, las mayores repercusiones se percibirán en los países más pobres, que pueden perder cada año más del 1 % del PIB (en el escenario de Zika alto).

La rápida urbanización de la región, acompañada de malas condiciones sanitarias y de infraestructuras deficientes en algunas zonas, ofrecen condiciones favorables para que el mosquito Aedes aegypti se multiplique y que, por lo tanto, aumente el riesgo de transmisión del virus del Zika.

La evaluación destaca que, al día de hoy, las comunidades y los hogares más pobres ya sufren de un acceso desigual a los servicios de salud, al agua potable y a unas buenas condiciones sanitarias y, además, su participación en el mercado laboral es inferior.

Por todo ello, son más vulnerables a los impactos del Zika. Sin lugar a dudas, esta enfermedad influye de forma negativa sobre el progreso en el cumplimiento de algunos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los que se encuentran el ODS 1 sobre la pobreza; el ODS 3 sobre la salud y el bienestar, y el ODS 5 sobre la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

En tercer lugar, es preciso reforzar la preparación de las diferentes áreas regionales y nacionales y sus estrategias de respuesta, que deben involucrar a las comunidades.

La evaluación presenta los esfuerzos coordinados de los tres países objeto de estudio en el control de la propagación del Zika.

No obstante, la persistente disparidad social y la desigual cobertura de servicios de salud han dificultado que las respuestas nacionales lleguen a los grupos más vulnerables. A todo ello se le suma la escala y la incertidumbre e imprevisibilidad inherentes a la epidemia del Zika.

Las respuestas nacionales han tenido que hacer frente a diversos desafíos, incluida la modesta capacidad de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, la atención limitada a los esfuerzos de prevención y las dificultades en la asignación y coordinación de los recursos.

Además, las respuestas nacionales no han sido uniformes en la región, tal y como demuestran los resultados variables y los distintos retos experimentados en los países objeto de estudio.

Se proponen seis recomendaciones:

En primer lugar, dado que es probable que el Zika se torne endémico, deben establecerse planes presupuestarios adecuados.

En vista del costo previsto, los países de América Latina y el Caribe deben definir planes de contingencia en el presupuesto que permitan respuestas amplias y contundentes.

Estos planes deben considerar el papel que desempeñarán los gobiernos nacionales, los donantes internacionales, los mecanismos regionales y los bancos multilaterales como, por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo.

En segundo lugar, deben integrarse los esfuerzos dirigidos a los diversos virus transmitidos por mosquito y adaptar cada enfoque en función de los efectos específicos de cada enfermedad.

El dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla y el Zika son transmitidos por la misma especie de mosquito.

Dado el enorme costo combinado de estas enfermedades, sería rentable para los gobiernos invertir en estrategias a largo plazo que combatan el mosquito en lugar de los virus que propaga.

En la actualidad, se están realizando diferentes actividades en la región para integrar la detección, la prevención y la vigilancia de varios virus transmitidos por mosquitos y los distintos gobiernos deberían aplicar un enfoque integral similar a sus estrategias nacionales.

En tercer lugar, la equidad debe ser primordial en todas las estrategias del Zika y se deben proporcionar mecanismos de protección social adecuados para todas las personas afectadas.

Se calcula que los costos indirectos serán sustanciales.

Por ejemplo, los ingresos perdidos debido a las nuevas obligaciones de cuidado de la población infantil representan pérdidas potenciales que oscilan entre 500 y 5.000 millones de dólares para la región en el escenario de Zika alto.

En Brasil, el programa de protección social Bolsa Familia proporciona un subsidio adicional a las familias con niños que sufren microcefalia. Sin embargo, según la evaluación, los costos indirectos de la microcefalia en Brasil serán seis veces más de lo provisto por los subsidios del gobierno.

Por consiguiente, los sistemas de protección social deben ofrecer subsidios económicos proporcionales a los costos reales del cuidado de los niños, así como medios de subsistencia a las madres en riesgo de abandonar el mercado laboral de forma permanente.

En cuarto lugar, es necesario promover políticas públicas que favorezcan la igualdad de género y promuevan la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las comunidades afectadas.

La incorporación de los derechos humanos de las mujeres y niñas, incluidos sus derechos sexuales y reproductivos, es esencial para que cualquier respuesta frente al Zika sea efectiva.

Asimismo, todas las mujeres potencialmente afectadas deben tener acceso a información clara y actualizada sobre el Zika y a servicios de planificación familiar y diagnóstico prenatal.

En quinto lugar, debe desarrollarse un enfoque multisectorial de las enfermedades transmitidas por mosquitos a nivel nacional y regional.

Los factores que provocan la vulnerabilidad a las enfermedades transmitidas por mosquitos son normalmente cuestiones que van más allá del ámbito de la salud (p. ej. la vivienda, la desigualdad de género, la planificación y recursos urbanos, o el nivel socioeconómico).

Estos son algunos de los factores que influyen sobre la vulnerabilidad a la infección. Por ejemplo, un enfoque multisectorial para la gestión integrada del vector requeriría la intensificación de  acciones nacionales con alianzas que avancen hacia un objetivo común y utilicen estrategias, recursos y procedimientos consensuados.

Finalmente, es necesario involucrar a las comunidades en la lucha contra el Zika.

Las comunidades pueden estar implicadas en diversos aspectos de la prevención, desde la difusión de mensajes de salud pública hasta el monitoreo y los esfuerzos de control del vector a nivel comunitario.

Las comunidades deberían estar involucradas en la respuesta y el apoyo a las familias afectadas.

El éxito requiere un cambio de actitud, la participación activa de la comunidad y la implicación de todas las partes, incluidas las organizaciones de mujeres y religiosas.

Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).





La Eficiencia de la Picadura del Mosquito

21 02 2017

Fumigaciones PROPARK

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aedes

 

Para extraer sangre, los seres humanos, hemos inventado instrumentos como la jeringa que se compone de un tubo capilar acoplado a una bomba de succión por vacío.

La naturaleza, otra vez, nos demuestra que estamos muy lejos de llegar a imitarla.

Los mosquitos se alimentan naturalmente de sustancias azucaradas que están en las plantas para reponer compuestos ricos en energía que utilizan como combustible para el vuelo.

Las hembras también necesitan alimentarse de sangre de huéspedes vertebrados para poner huevos fertilizados en ambientes adecuados para su descendencia florezca.

Los mosquitos rastrean el dióxido de carbono que exhalan nuestros cuerpos. A medida que se acercan detectan el calor corporal y sustancias llamadas ácidos grasos volátiles que emanan.

Los ácidos grasos volátiles emitidos por la piel son bastante diferentes. Reflejan las diferencias entre hombres y mujeres, incluso lo que hemos comido. Esas señales son diferentes de persona a persona, pero todavía no se conoce porque los mosquitos prefieren más a unos que a otros.

El sistema gustativo y, más importante, el sistema olfativo, son cruciales para la aptitud de mosquitos en el medio ambiente. Tres grandes apéndices de la cabeza están involucrados en la recepción de las señales químicas del medio ambiente, a saber, las antenas, palpos maxilares y la trompa.

La trompa o probóscide es en realidad un sofisticado sistema de 6 microagujas, que se compone de un labio similar a un canalón que encierra un fascículo.mosquito-aparato-bucal

Cuando un mosquito perfora la piel, una funda flexible de modo de labio llamada labium se pliega y queda fuera mientras empuja las seis partes con forma de aguja que los científicos llaman estiletes.

El fascículo contiene estos seis estiletes o microagujas:

Dos de ellas, los maxilares dentados MX, poseen una estructura muy afilada, que le sirven para perforar la piel como una sierra, sin que nos demos cuenta, requiriendo 3 veces menos fuerza que las microagujas artificiales hechas por el ser humano hasta ahora.

Otras dos, las mandíbulas M, tienen la función de separar los tejidos de la piel mientras la hembra explora el lugar para encontrar un vaso sanguíneo.

La alimentación de sangre de los mosquitos en la piel mostró que la penetración puede ocurrir inmediatamente después de que la labella se pone en contacto con la piel, pero en algunos casos la trompa se puede mover durante algún tiempo antes de que el fascículo penetre la piel y el labrum busque los vasos sanguíneos aparentemente orientado por la recepción de los productos químicos volátiles que hay en estos.

Es de destacar que la sangre humana es rica en compuestos aromáticos volátiles, incluyendo el ácido fenilacético, 4-etilfenol y ácido benzoico.

También, cuando se alimenta de sangre, está inoculando con la saliva sustancias anticuagulantes para agilizar la ingesta y microorganismos patógenos causantes de enfermedades como Dengue, Zika, Chikungunya, Fiebre Amarilla, Malaria, Virus del Nilo, Encefalitis de San Luis.

En el siguiente vídeo se puede observar perfectamente lo descrito anteriormente. Puede configurar la traducción de los subtitulos en español.

http://www.propark.com.ar/2017/02/la-eficiencia-de-la-picadura-del.html

 

Fuente: PubMed Central.

DEEP LOOK, KQED, PBS Digital Studios.





Muere Bebé con Microcefalia por Zika en Argentina

14 11 2016

“Una vez que murió el bebé, se hicieron estudios de tejido y
resultó que tenía enfermedad congénita por virus zika. Además de la microcefalia, nació con muchísimas alteraciones, trastorno en los miembros y diversas fallas orgánicas por las cuales fallece”, dijo Jorge San Juan, director nacional deEpidemiología, a Télam.Microcefalia

A principios del mes de octubre se notificó acerca de una paciente embarazada de 27 semanas de edad gestacional, sin antecedentes de viaje, ni sintomatología compatible con infección por virus zika y con hallazgo en ecografía fetal de malformaciones.

El 20 de octubre se realizó cesárea de urgencia, con un recién nacido que presentaba las malformaciones detectadas por ecografía, de sexo masculino, con 34 semanas de edad gestacional, peso al nacer 1940 grs, talla 43 cm; que presentó microcefalia (PC 31 cm), artrogriposis de las 4 extremidades, bandas amnióticas en manos y pierna izquierda y malformaciones intracraneales ventriculomegalia y fosa posterior no conservada. Los resultados de las muestras también fueron positivos para zika.

Luego de 10 días de evolución el niño falleció debido a las complicaciones derivadas de su morfología, condiciones de prematurez y bajo peso. En todo momento se brindó a la madre y su familia acompañamiento y contención por parte de equipos especializados, previstos para esta situación conforme a las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y de la Organización Panamericana de Salud (OPS).

El caso fue confirmado el día 8 de noviembre, por el laboratorio nacional de referencia, Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui”, como positivo para zika.

Actualización para Dengue, Zika y Chikungunya:

Para la mejor comprensión de la situación en Argentina, se divide el análisis entre las primeras 25 semanas de 2016, “período epidémico”, en el que se registró circulación viral de dengue, Zika y chikungunya en Argentina y, por otra parte, lo que sucede desde la SE26 y hasta la actualidad, con el fin de caracterizar en el período “interepidémico”, el funcionamiento de la vigilancia y la identificación de situaciones de riesgo.

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aedes

Dengue:

Hasta la semana 25 de 2016 se registraron brotes de dengue en 15 jurisdicciones del país con un total de 41.207 casos confirmados o probables autóctonos (por nexo epidemiológico o laboratorio).

Circularon dos serotipos, pero en magnitud y extensión muy diferentes: más del 98% correspondió al serotipo DEN1; el serotipo DEN4 tuvo una circulación de baja intensidad, habiéndose identificado en Buenos Aires, Salta y Santa Fe.

El último caso con identificación de virus dengue por pruebas moleculares correspondió a la SE21 y el último caso notificado se registró en la SE25.

Se produjeron en ese período 10 casos fallecidos con diagnóstico de dengue.

Desde la SE26 (26 de junio a 2 de julio de 2016) no se registra circulación activa (brotes identificados en curso) de virus dengue u otros arbovirus.

No obstante, se identificó un caso confirmado de DEN1 en Posadas, Misiones en la SE34 y casos probables distribuidos en Chaco, Misiones, CABA, Salta, Corrientes y Buenos Aires.

Ninguno de ellos tiene antecedentes de viaje fuera del país. Los casos probables continúan en estudio.

Además, se registró un caso importado de DEN1 en la provincia de Buenos Aires.

En relación a los casos importados, se identificó 1 caso confirmado (Buenos Aires) y 3 probables (Buenos Aires, Córdoba y Chaco).

Zika:

En la semana epidemiológica 8 de 2016 se notificó el primer caso de transmisión local de virus Zika por vía sexual en Argentina en la provincia de Córdoba.

Posteriormente, entre las semanas 13 y 18 de 2016 tuvo lugar el primer brote de transmisión vectorial registrado en Argentina, en la provincia de Tucumán. En el mismo se confirmaron 25 casos.

Desde entonces y hasta el momento actual no se registraron nuevos casos autóctonos de la enfermedad, pero sí se identificaron en el país 10 casos confirmados y 3 probables importados.

En cuanto a la vigilancia de las complicaciones asociadas a la infección por virus del Zika, el 3 de noviembre de 2016 (SE44) el Laboratorio de Referencia Nacional de Dengue y

Otros arbovirus del INEVH “Julio Maiztegui” notificó el primer caso confirmado de síndrome congénito asociado a la infección por el virus del Zika en Argentina, correspondiente a un niño nacido en la provincia de Tucumán en la SE42 y cuyo caso había sido detectado y notificado ante la sospecha por la provincia de Tucumán.

Este caso está relacionado con el brote de Enfermedad por Virus Zika que tuvo lugar en la ciudad de San Miguel de Tucumán entre las semanas epidemiológicas 13 a 18 de 2016.

Por otra parte, se identificaron 9 embarazadas con resultados positivos para Zika (8 en Tucumán y 1 en Córdoba que adquirió la infección en otro país).

En 5 de estas embarazadas se pudo confirmar la infección y 4 han sido clasificados como casos probables.

Ya han nacido 6 niños hijos de madre positiva, uno de ellos corresponde al caso de síndrome congénito descripto más arriba y los otros cinco no presentaron alteraciones (4 de los cuales tienen PCR negativa y 1 pendiente de resultado).

No se han notificado, hasta el momento, casos confirmados de abortos, muerte fetal o SGB asociados a la infección por virus del Zika.

Se registraron 6 casos clasificados como Flavivirus probable, sin poder diferenciar a qué flavivirus correspondería la probable infección, en Buenos Aires, CABA, Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Jujuy.

Fiebre Chikungunya:

Durante la primera mitad de 2016 se registraron brotes en Salta 329 casos y en Jujuy 9 casos.

El último caso confirmado autóctono correspondió a la semana 20. Desde entonces no se registraron nuevos casos autóctonos.

Entre los importados desde la SE26 se notificó 1 caso probable con residencia en la provincia de Buenos Aires.

En el marco de la reunión del Consejo Regional de Salud (CORESA) del Noreste y Noroeste argentinos, el Ministerio de Salud de la Nación entregó un subsidio para dengue de aproximadamente 89 millones de pesos, distribuidos entre las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.

contra-el-aedes-en-misiones

Por su parte, el director de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud de la cartera nacional, Jorge San Juan, aseguró que “para todas las provincias es un subsidio muy importante que va a ayudar en todas estas labores que tienen su precio, su valor, como los alquileres de camiones o de maquinaria y comprar repelentes. El recurso humano también es fundamental y a lo mejor las provincias o los municipios tienen, pero poco”.

El principal objetivo del subsidio, con rendición de cuentas, es reforzar las tareas de prevención a partir de la incorporación de más recursos humanos para trabajar en el territorio, materiales y acciones de difusión para evitar las enfermedades que transmite el mosquito Aedes aegypti, no sólo dengue sino también zika y chikungunya.

De la reunión con Lemus y su gabinete participaron además los ministros de Salud de Catamarca, Ramón Figueroa Castellanos; Jujuy, Mario Fiad; Salta, Roque Mascarello; Santiago del Estero, Luis Martínez; el subsecretario de Coordinación y Control, Edgar Crocci y la directora de Epidemiología y Medicina Tropical de la cartera sanitaria de Formosa, Alejandra Bondcheff; y la directora general de Epidemiología de la cartera sanitaria de Corrientes, Claudia Campias.

Por parte de la cartera sanitaria nacional también estuvieron presentes los secretarios de de Políticas, Regulación e Institutos, Eduardo Munin, y de Relaciones Nacionales e Internacionales, Rubén Nieto;  el jefe de Gabinete de Asesores, Enrique Rodríguez Chiantore; los subsecretarios de Relaciones Institucionales, Miguela Pico; de Coordinación Administrativa, Daniel Bosich; de Políticas, Regulación y Fiscalización, Kumiko Eiguchi; de Gestión y Servicios Asistenciales, Alejandro Ramos y de Atención Primaria de la Salud, Dora Vilar de Saráchaga.

Fuente:

Ministerio de Salud de la Nación.

Ministerio de Salud de Tucumán.

Telam.

 

 

 





Control de Mosquitos en Grandes Áreas

15 09 2015

Control de Mosquitos en Grandes Areas Verdes, Countrys, Empresas, Campos Deportivos, Parques, eFamilia Protegidatc.

Las actividades al aire libre como las caminatas, practicar deportes, hacer natación, tomar sol, realizar tareas de jardinería, etc. se ven alterados por la presencia real o potencial de mosquitos, los cuales son, por un lado, molestos al picar causando irritaciones y alergias, pero principalmente, representan un riesgo sanitario al que estarán expuestas las personas que en estos lugares se encuentren.

Los espacios con grandes cantidades de vegetación como árboles, arbustos, plantas, césped, sumados a la lluvia intensa, la alta humedad relativa ambiente,

los encharcamientos y las temperaturas elevadas conforman nichos ecológicos que facilitan la reproducción de mosquitos vectores de enfermedades.

Los mosquitos son vectores de enfermedades al transmitir virus como Dengue, Chikungunya, Zika, Fiebre amarilla por variedades de la especie Aedes y Encefalitis de San Luis, Del Nilo Occidental por variedades de la especie Culex principalmente.4 mosquitos

Nuestro servicio de Control de Plagas contra Mosquitos en Grandes Áreas es una herramienta de Sanidad Ambiental para proteger la Salud de nuestros clientes y su calidad de vida.

Realizamos la fumigación mediante el sistema de nebulización espacial por Ultra Bajo Volumen con maquinaria profesional montada en tráiler para el control de mosquitos adultos que logra la cobertura  y el alcance necesarios siendo operado con tránsito por las calles de los barrios o empresas o por dentro de los campos deportivos y  parques.

Aplicación de insecticidas piretroides, siguiendo las directivas de la Organización Mundial de la Salud, diluidos en Agua.

Este ofrece excelente control, muy bajo olor, extremadamente baja toxicidad para personas y animales y muy baja visibilidad. (a diferencia de los que generan humo que suelen ser rechazados por los vecinos).Equipo-PROPARK

Complementación con tratamientos para el control de larvas de mosquitos en sitios donde se acumule agua, como zanjas, estanques, etc.

Por las características biológicas de los mosquitos y su capacidad de vuelo se recomienda hacer  1 fumigación semanal para obtener un efectivo control.

Los horarios ideales para realizarlas son entre las 6 y las 10 horas, por la mañana, y entre las 18 y las 21 horas, por la tarde.

Este tipo de servicio está orientado para grandes áreas verdes a partir de los 10000 metros cuadrados, o sea, 1 hectárea.

Precios vigentes a partir de Febrero de 2017:

Los costos orientativos del servicio por cada fumigación son:

Hasta las 10 Hectáreas de superficie          Costo Mínimo       $ 6400.

Para superficies mayores, contactase, para elaborar un presupuesto de acuerdo a sus necesidades.
Son necesarios normalmente una descripción, un plano a escala y una inspección del lugar para determinar el recorrido del equipo y optimizar los resultados.

 





Zika: Otra Enfermedad Transmitida por Mosquitos

4 08 2015

Es una enfermedad causada por el virus ZikaMosquito dengue grande 2 (ZIKAV), un arbovirus del género flavivirus (familia Flaviviridae), muy cercano filogenéticamente a virus como el dengue, fiebre amarilla, la encefalitis japonesa, o el virus del Nilo Occidental.

El virus Zika se transmite por la picadura de mosquitos del género Aedes, tanto en un ámbito urbano, como selvático.

Después de un periodo de incubación de tres a doce días la infección puede cursar de forma asintomática, o sintomática, sin haberse detectado casos mortales hasta la fecha.

En los casos sintomáticos, con enfermedad moderada los síntomas se establecen de forma aguda, e incluyen: fiebre, conjuntivitis no purulenta, cefalea, mialgia y artralgia, astenia, exantema maculopapular, edema en miembros inferiores, y, menos frecuentemente, dolor retro-orbitario, anorexia, vómito, diarrea, o dolor abdominal.

Los síntomas duran de 4 a 7 días, y son auto limitados.

Las complicaciones (neurológicas, autoinmunes) son poco frecuentes, y se han identificado hasta ahora, sólo en la epidemia de la Polinesia Francesa.

No hay vacuna ni tratamiento específico para la fiebre por virus Zika. Por ello el tratamiento es fundamentalmente sintomático.

El tratamiento sintomático y de soporte incluye reposo y el uso de acetaminofén o paracetamol para el alivio de la fiebre. También se pueden administrar antihistamínicos para controlar el prurito asociado habitualmente a la erupción maculopapular.

No se aconseja el uso de aspirina debido al riesgo de sangrado y el riesgo de desarrollar síndrome de Reye en niños menores de 12 años de edad.

Se debe aconsejar a los pacientes ingerir abundantes cantidades de líquidos para reponer la depleción por sudoración, vómitos y otras pérdidas insensibles.

El virus se aisló por primera vez en 1947 en los bosques de Zika, Uganda, en un mono Rhesus durante un estudio sobre la transmisión de la fiebre amarilla selvática.

Aunque la infección en seres humanos se demostró por estudios serológicos en 1952 en Uganda y Tanzania, sólo hasta 1968 se logró aislar el virus a partir de muestras humanas en Nigeria.

En el año 2007 tuvo lugar el primer brote importante de infección por virus Zika en la Isla de Yap, Micronesia en la que se notificaron 185 casos sospechosos, de los que 49 se confirmaron, y 59 se consideraron probables. El brote se prolongó durante 13 semanas, entre abril y julio.

El vector que se identificó como posiblemente implicado fue Aedes hensilii, aunque no se pudo demostrar la presencia del virus en el mosquito.

Posteriormente se registró un brote en la Polinesia Francesa, que inició a final de octubre de 2013.

Se registraron alrededor de 10.000 casos de los cuales aproximadamente 70 casos fueron graves, con complicaciones neurológicas (síndrome de Guillain Barré, meningoencefalitis) o autoinmunes (púrpura trombopénica, leucopenia).

Se llevó a cabo una investigación para determinar la asociación entre estas complicaciones y la co-infección primaria o secundaria por otros flavivirus, especialmente el virus del dengue. Los vectores relacionados fueron Aedes aegypti y Aedes polynesiensis.

En febrero de 2014, las autoridades de salud pública de Chile confirmaron un caso de transmisión autóctona de infección por virus Zika en la isla de Pascua, Chile. La presencia del virus se reportó hasta junio de ese mismo año, y no se volvió a detectar el virus posteriormente.

La misma coincidió con la presencia de otros focos de transmisión en islas del Pacífico: Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, e Islas Cook.

El Ministerio de Salud de Brasil confirmó el 14 de Mayo de 2015, la circulación del virus Zika en el país. El Instituto Evandro Chagas confirmó como positivos los exámenes de las 16 personas que se presentaron afectadas por el virus. Hubo ocho muestras de Bahía y ocho Rio Grande do Norte.

Al 18 de Julio de 2015 los estados Brasileros con casos autoctonos confirmados por laboratorio son Roraima, Pará, Maranhao, Piaui, Ceara, Rio Grande do Norte, Paraiba, Pernanbuco, Alagoas, Bahia, Rio de Janeiro, Sao Paulo y Paraná.

Zika Brazil Casos Autoctonos

Los recientes brotes de fiebre por virus Zika en distintas regiones del mundo, demuestran la potencialidad de este arbovirus para propagarse por los territorios en los que existen vectores potenciales  o sea mosquitos Aedes.

La vigilancia de fiebre por virus Zika debe desarrollarse a partir de la vigilancia existente para el dengue y chikungunya, teniendo en cuenta las diferencias en la presentación clínica.

Dentro de las medidas de prevención y control, aquellas que están orientadas a la reducción de la densidad del vector son fundamentales, dada la alta infestación por Aedes aegypti y la presencia del Aedes  albopictus en la Región y si son efectivas, pueden lograr detener la transmisión.

Determinar las zonas de alto riesgo de transmisión (estratificación de riesgo) y dar prioridad a aquellas donde existan concentraciones de personas (escuelas, terminales de transporte, hospitales, centros de salud, etc.). En esas instalaciones deberá eliminarse la presencia del mosquito en un radio de al menos 400 metros a la redonda.

Organizar campañas de saneamiento intensivo para la eliminación de criaderos.

Aplicar medidas para el control de larvas de mosquitos  con la utilización de métodos físicos, biológicos y químicos.

Se sugiere utilizar tratamiento adulticida a través de fumigación, para eliminar los mosquitos adultos infectados y cortar la transmisión.

Esta es una medida  eficaz cuando la aplica personal debidamente capacitado y con las orientaciones técnicas internacionalmente aceptadas.

Es importante reducir al mínimo el contacto del vector con los pacientes infectados con dengue, chikungunya o virus Zika.

La aplicación de esta medida ayuda prevenir la diseminación del virus y por ende de la enfermedad.

Es necesario educar al paciente, a otros miembros del hogar y a la comunidad acerca del riesgo de transmisión y las medidas para disminuir la población de vectores y el contacto entre el vector y las personas.

Las autoridades de salud pública deben aconsejar a los viajeros que se dirigen a zonas con circulación de dengue, chikungunya y/o Zika virus que tomen las medidas necesarias para protegerse de la picadura de mosquitos, como el uso de repelentes, ropa apropiada que minimice la exposición de la piel y uso de insecticidas o mosquiteros.

Fuente: Organización Mundial de la Salud.

Ministerio de Salud de Brasil.





Dengue en la Ciudad de Cordoba

16 04 2015

Fumigaciones en CordobaEl ministro de Salud, Francisco Fortuna, encabezó la reunión de la sala de situación semanal de dengue y chikungunya, de acuerdo a lo previsto en el Plan de Contingencia ante el brote autóctono registrado en Barrio Observatorio.

Desde el área de Epidemiología informaron que luego de las tareas de control de foco y búsqueda activa de síndromes febriles a partir del primer caso, hasta la fecha (25 de Marzo) se confirmaron 70 casos de dengue autóctono y 25 casos probables.

Se decidió reforzar las tareas de fumigación en función de un cronograma estratégico que se coordinará con las áreas de Ambiente de Provincia y Municipalidad de Córdoba, y también con los municipios del interior.

Todos los casos, tanto confirmados como probables, se circunscribieron hasta ahora a Barrio Observatorio y el único serotipo hallado ha sido el DEN4. No hubo pacientes internados ni complicaciones severas.

Se está interviniendo en un área de alrededor de 300 manzanas, en distintas tareas específicas, que van desde el control de reservorios hasta rociados espaciales.

Esta zona ampliada tiene que ver con el movimiento cotidiano que han realizado las personas contagiadas, ya que –como no habían consultado al médico- siguieron concurriendo a sus trabajos y escuelas pese a los síntomas.

Hay 23 técnicos trabajando en tareas de fumigación y 18 profesionales de Epidemiología que recorren casa por casa  brindando información, investigando nexos epidemiológicos y buscando posibles criaderos de mosquitos.

En Capital, la fumigación se viene realizando en la zona de barrio Observatorio y se amplió a las manzanas aledañas con objetivos preventivos. En el interior provincial, se realizan en las zonas afectadas por las inundaciones y se coordinan futuras tareas de acuerdo a la necesidad de cada localidad.

Las tareas de fumigación se coordinan en forma conjunta entre los ministerios de Salud, Agricultura, la secretaría de Ambiente provincial, la dirección provincial de Aeronáutica y los municipios intervinientes.

La continuidad de los rociados se irá definiendo en función del índice de larvas hallado en los monitoreos aédicos y en los nexos epidemiológicos que vayamos encontrando”, precisó Fortuna.

El ministro pidió a la población estar atentos y acudir a la consulta ante fiebre alta, dolores musculares y erupciones en la piel. “Casi la totalidad de los casos reportados fueron encontrados a partir de la búsqueda activa, estas personas no habían consultado al médico. Necesitamos que ante estos síntomas se acerquen al centro de salud más cercano y que no se automediquen, el compromiso de la gente es clave para minimizar la circulación del virus”.

Al respecto, la secretaria de Prevención y Promoción de la Salud, Marcela Miravet, destacó que en la mayoría de los domicilios donde se encontraron personas con síndromes febriles, se hallaron larvas de mosquito. “Por eso es tan importante seguir insistiendo con eliminar posibles criaderos: baldes, floreros, y cualquier otro recipiente que pueda contener agua limpia y clara”, recordó la especialista.

Desde el Laboratorio Central se precisó que todas las muestras que se estudian para dengue también son analizadas para chikungunya, y hasta el momento no se registraron positivos para esta enfermedad.

El dengue es una enfermedad viral que, al igual que muchas otras, no discrimina sexo ni clases sociales. Todas las personas, en mayor o menor medida, están expuestas a contraer esta afección transmitida por el mosquito el Aedes aegypti.

Para poder disminuir la reproducción del insecto, resulta importante conocer sus hábitos, las condiciones que favorecen su desarrollo o cuánto tiempo vive, entre otras cuestiones a tener en cuenta para actuar con mayor eficacia en las tareas de prevención de la enfermedad.

La cadena de contagio comienza cuando el mosquito pica a una persona infectada. Y sigue cuando el insecto, ahora portador del virus,  pica a otras personas. Como el período de incubación puede durar de tres a 14 días, la persona infectada no siente síntomas inmediatos.

Según estudios realizados en distintos laboratorios del mundo  se ha podido demostrar la persistencia del virus a través de una transmisión transovárica. Esto significa que el dengue puede transmitirse a través del mosquito hembra a sus huevos.

Los neumáticos se convierten en el hábitat preferido para la oviposición del mosquito transmisor del dengue, ya que pueden acumular cantidades de agua suficiente y crear un microclima propicio para su reproducción. Córdoba es una de las ciudades argentinas con mayor parque automotor; dentro de la ciudad existe una enorme cantidad de cubiertas usadas, la principal fuente de ovoposición del mosquito.

Con el arribo de las bajas temperaturas el mosquito transmisor del dengue desaparece.

Ahora, lo que muchos ignoran es que sus huevos pueden mantenerse con vida aún en lugares completamente secos, durante un año, esperando las condiciones climáticas propicias para eclosionar.

Entonces, la llegada del invierno puede convertirse en un arma de doble filo ya que los sistemas de control y las medidas sanitarias y de prevención que la comunidad desarrolla en época de actividad del mosquito tienden a relajarse sobre la falsa creencia de que la amenaza está superada debido al frío.

Es por eso fundamental advertir que las medidas preventivas, aún con bajas temperaturas, deben continuar porque de lo contrario en las estaciones de más calor el problema se agravará.

Los ministerios de Salud y Ambiente comienzan con un cronograma extendido de fumigaciones ante el brote de dengue en barrio Observatorio de la ciudad de Córdoba. El esquema contempla, en esta primera etapa, el rociado de viviendas y calles, que incluyen alrededor de 140 barrios y representa casi la mitad del ejido urbano.

Se recomienda abrir ventanas y puertas de todas las habitaciones (también de placares y roperos), levantar los cubrecamas y correr las cortinas. De esta manera, el técnico podrá fumigar desde las puertas, sin necesidad de ingresar a los hogares.

Es importante tapar jaulas y peceras, guardar cualquier alimento, salir de las viviendas y esperar unos 20 minutos antes de volver a ingresar después del rociado (las personas alérgicas deberían esperar 45 minutos).

El producto utilizado para estas fumigaciones es permetrina, recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y también por la Organización Panamericana (OPS) para este tipo de operativos.

Fuente: Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba.