Alarma por Aparición de Alacranes

21 02 2017

Fumigaciones PROPARK
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En los últimos días aparecieron en los medios casos de p
icaduras o invasión de ambientes de Alacranes (o escorpiones) que, lógicamente, causaron alarma en todo Buenos Aires.

Un niño de 5 años se recupera favorablemente en la sala de terapia intensiva del Sanatorio Güemes, luego de haber sufrido la picadura de un alacrán en el cuello mientras dormía en su casa del barrio porteño de Palermo, durante la madrugada del 7 de enero pasado.

Logró recuperarse de cuatro paros cardíacos que sufrió como consecuencia del veneno del insecto. A las 5 de la mañana el nene se despertó llorando y empezó a retorcerse en la cama.

Al llegar al sanatorio, el pequeño tenía náuseas e intoxicación por lo que fue internado directamente para atenderlo con urgencia.

No es la primera vez que a Tobías le ocurre esto. Hace tres años también sufrió una picadura por la que estuvo en “observación” en el mismo sanatorio, mientras su esposa fue picada hace dos o tres meses.

Operarios del Subte D han encontrado a uno de estos insectos caminando por los azulejos de los vestuarios de la estación 9 de Julio y otro en el andén de la estación Bulnes.

Los subtes son ambientes ideales para el desarrollo de los alacranes: temperatura constante, oscuridad, y, por sobre todo, un abundante menú de cucarachas, su principal fuente de alimento.

Los trabajadores del subterráneo afirman que los vagones se fumigan una vez al mes, aunque, evidentemente no se hace lo mismo con los túneles.

En un edificio ubicado en Avenida del Libertador y Montevideo, pleno barrio de Recoleta, los propietarios, se vieron invadidos por alacranes saliendo de las rejillas o sumideros.

En los próximos días, seguramente, se seguirán conociendo nuevos casos.

Sobre todo, si las condiciones climáticas de temperaturas superiores a 30 grados y alta humedad se siguen dando.

En cuanto a su fumigación se debe decir que no es una tarea sencilla y mayormente solo reservada para empresas de control de plagas con la debida experiencia.

Esto es debido a la biología y comportamiento de los alacranes y el funcionamiento químico de los insecticidas.

Los alacranes pertenecen al grupo de los Arácnidos, es decir son “parientes cercanos” de las arañas y como estas se pueden eliminar por contacto directo con insecticidas comunes.

Pero el problema se presenta cuando no se les puede aplicar directamente, en cuyo caso el insecticida tiene que ser muy residual para controlar los alacranes igual que las arañas.

La mayoría de los insecticidas comunes actúan atacando el sistema nervioso de los insectos. La primera reacción va a ser la hiperactividad, o sea, que el insecto empieza a moverse cada vez mas rápido. Algo muy observable cuando se aplica Raid a una cucaracha, por ejemplo.

Muchos de estos insecticidas son elaborados en base a solventes (normalmente con olor) que provocan que los insectos salgan de sus escondites.

Esto último es lo que no se debe hacer con los alacranes para así evitar el contacto con las personas y mascotas o la invasión de ambientes.

Por ello deben aplicarse insecticidas muy residuales elaborados en base a agua (normalmente sin olor).

Estos van a actuar después que el alacrán camine por encima de la zona tratada, trabajando de forma más lenta, pero más segura.

Una complicación que se presenta al querer controlar insectos en desagües es la circulación de agua ya que va lavando el producto aplicado.

Como norma de la naturaleza, todo insecto o animal se va a reproducir tanto como la disponibilidad de alimento, agua y refugio lo permitan. Si hay poca comida van a tener pocas crías, si hay mucha comida van a tener muchas crías.

Al realizar la fumigación o control de cucarachas y otros insectos de los cuales se alimentan los alacranes se estará haciendo un control poblacional de estos últimos.

Nunca aplicar plaguicidas sin haber seguido primeramente las recomendaciones sobre los métodos de prevención en el ambiente habitado.

La mayoría de los accidentes por alacranes, o también llamados escorpiones, se producen en el domicilio por lo cual las medidas de prevención deben estar orientadas a evitar el ingreso de los mismos a la casa y tener precaución en aquellos sitios donde podemos encontrarlos.

Protección personal

Revisar y sacudir prendas de vestir, y calzados.

Sacudir la ropa de cama antes de acostarse o acostar un bebe o niño.

Tener precaución cuando se examinan cajones o estantes.

Evitar caminar descalzo en zonas donde se conozca la presencia de alacranes.

Protección intradomiciliaria

Utilizar rejillas sanitarias en desagües de ambientes y sanitarios.

Controlar las entradas y salidas de cañerías, aberturas y hendiduras

Colocar burletes o alambre tejido (mosquitero) en puertas y ventanas.

Revocar las paredes, reparar grietas en pisos, paredes y techos

Control de cámaras subterráneas, cañerías, sótanos, huecos de ascensor y oquedades de las paredes

En el ámbito peridomiciliario

Realizar aseo cuidadoso y periódico de las viviendas y alrededores.

Efectuar control de la basura para reducir la cantidad de insectos (arañas y cucarachas) que sirven de alimento a escorpiones.

Evitar acumulación de materiales de construcción, escombros, leña, hojarasca porque suelen ser lugares donde se mantienen, conservan y dispersan. Evitar juntarlos con las manos.

Los alacranes pueden encontrarse en áreas rurales (debajo de cortezas de árboles, piedras, ladrillos) o urbanas (sótanos, túneles, depósitos, cámaras subterráneas)

Pueden utilizarse aves de corral (patos, gansos, gallinas) como predadoras de los escorpiones

Como última alternativa y con asesoramiento especializado, se usará la aplicación de plaguicidas de baja toxicidad por personal entrenado.

Síntomas ante una picadura de alacrán:

Taquicardia/palpitaciones

Dificultad respiratoria

Presión precordial (dolor en el pecho que puede extenderse al brazo, cuello, estómago o espalda)

Salivación

Lagrimeo

Temblores

Vómitos

Diarrea

En la mayoría de los casos, en los que solamente se presentan manifestaciones locales, es suficiente la observación clínica durante un periodo de aproximadamente 6 (seis) horas y no requieren internación ni utilización de antiveneno.

Cuando se produce un envenenamiento sistémico (moderado o grave), es necesaria la internación, en unidad de terapia intermedia o intensiva, donde se pueda realizar monitoreo cardiaco continuo y control estricto del medio interno. Es primordial la pronta aplicación del antiveneno.

Es fundamental actuar con rapidez y trasladar al paciente al centro de salud más cercano lo antes posible dado que la medicación es más efectiva si se aplica antes de transcurridas las dos horas del accidente.

No realizar tratamientos caseros.

Colocar hielo en el sitio afectado para aliviar las molestias mientras se transporta a la persona.

En los adultos la picadura no suele ser de gravedad, por lo que en general NO es necesario el uso de antiveneno específico.

La mayoría de las veces es suficiente calmar el dolor.

Se debe mantener la observación clínica durante seis horas.

En los niños, sobre todo pequeños, frecuentemente el cuadro general es más grave, por lo que, independientemente del cuadro clínico o de la aplicación del antiveneno, deben preferentemente ser ingresados a la Unidad de Terapia Intensiva (UTI).

En lo posible llevar el escorpión para ser identificado.

A nivel nacional las provincias con más altas tasas son Tucumán, Catamarca, Jujuy, La Rioja, Santiago del Estero y Córdoba.

Hasta la 49ª semana epidemiológica de 2016 se registraron los siguientes casos confirmados:

CABA: 3 ; Buenos Aires: 6 ; Córdoba: 1193 ; Entre Ríos: 261 ; Santa Fe: 572 ; Mendoza: 0 ; San Juan: 24 ; San Luis: 15 ; Corrientes: 86 ; Chaco: 75 ; Formosa: 22 ; Misiones: 86 ; Catamarca: 439 ; Jujuy: 315 ; La Rioja: 179 ; Salta: 120 ; Santiago del Estero: 507 ; Tucumán: 2300 ; Chubut: 1 ; La Pampa: 0 ; Neuquén: 2 ; Rio Negro: 7 ; Santa Cruz: 0 ; Tierra del Fuego: 0.

Mas información sobre alacranes.

Fuente: Ministerio de Salud de la Nación.

www.perfil.com

www.infobae.com

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Alacranes Peligrosos en Buenos Aires

9 12 2011
Los escorpiones, son también llamados “alacranes”, pertenecen al grupo de los Arácnidos, es decir son “parientes cercanos” de las arañas.
Se caracteriza por ser de coloración marrón claro, tener en el dorso de su cuerpo 3 bandas o rayas longitudinales más oscuras, las pinzas finas y alargadas y el último segmento de la cola con un aguijón y una púa, (lo que parece como dos espinas si se observa detenidamente).No todas las especies de alacranes son venenosas, la única especie venenosa en Buenos Aires se llama: Tityus trivittatus:
No obstante, su peligrosidad depende de diferentes factores: como ser, la edad del alacrán, su estado nutritivo, la época del año, la cantidad de veneno inyectado, la proximidad de la picadura a los vasos sanguíneos, y la susceptibilidad de la víctima, pudiendo ser muy grave hasta fatal en niños menores de 12 años que pesen 20 kilogramos o menos y personas ancianas.Su veneno es neurotóxico, produce dolores intensos y enrojecimiento en el lugar de la picadura, aunque también pueden no ser tan manifiestos.
El envenenamiento puede ser solo local, con gran dolor en la zona de la picadura, el que puede extenderse hacia el tronco con el correr del tiempo, sin producir daño en los tejidos en los que se produjo la picadura (independientemente del tiempo transcurrido desde la misma). En estos casos, no corre peligro la vida del sujeto picado.El signo más destacado del envenenamiento por esta especie de escorpión es el dolor agudo y de alta intensidad que se produce en el lugar de picadura inmediatamente tras inyectar el animal su veneno.
Cuando existe envenenamiento generalizado, también hay dolor local, pero el veneno al distribuirse afecta diferentes partes del sistema nervioso autónomo y otros tejidos que complican el cuadro. El picado puede mostrar cuadros de alteración del sistema nervioso autónomo, con taquicardia, dificultad respiratoria, opresión precordial, salivación, lagrimeo y temblores, entre otras, pudiendo observarse en los casos graves vómitos, diarreas y alteraciones electrocardiográficas.
Hay otra especie de alacrán, Bothriurus bonaerensis,  muy frecuente que no es venenosa, y se caracteriza por tener coloración pareja, más oscura que la especie anterior, sin presencia de franjas, pinzas muy globosas o redondas, y un único aguijón en la cola. Estos, a diferencia de Tityus trivittatus se encuentran en el peridomicilio, siendo común encontrarlos en jardines sobre todo en los meses cálidos.
En nuestro país se encuentran en una gran diversidad ambiental, y si bien son característicos de ambientes desérticos, se han adaptados a muchos otros lugares, llegando a ambientes domiciliarios y peridomiciliarios adaptándose a microclimas húmedos también.
Son de hábitos nocturnos, y pasan la mayor parte del día escondidos en lugares sombríos, debajo de piedras, ladrillos, escombros, troncos, grietas de pisos y zócalos, cañerías, etc., resguardándose de los rayos solares.
En estos ambientes domésticos carecen de enemigos naturales como las lechuzas, búhos, algunos pájaros, culebras, por lo tanto encuentran amplias posibilidades de supervivencia.
Son cazadores, se alimentan de arañas, cucarachas, grillos y otros insectos, que atrapan con sus pinzas, y desmenuzan o para picarlos rápidamente e inyectarle a través del aguijón su veneno paralizante.
La picadura por escorpiones (de los inofensivos y de los peligrosos) produce intenso dolor, como medida para disminuirlo y retrasar la distribución del veneno, puede aplicarse hielo sobre la zona picada mientras se transporta a la persona al centro sanitario para su evaluación y tratamiento.
La rapidez en la consulta y el traslado es muy importante dado que los mejores resultados clínicos se obtienen cuando el antiveneno se aplica antes de las dos horas de transcurrida la picadura.
 El INPB-ANLIS produce el antiveneno específico para ser aplicado en los casos de envenenamiento por este escorpión, el cual es distribuido en forma gratuita en todas las jurisdicciones del país.
 El control de esta especie de escorpión debe realizarse por medio de la fumigación de los edificios y el control del ingreso de los escorpiones a los domicilios. Debe realizarse el control de las cámaras subterráneas, cañerías, sótanos y oquedades de las paredes en los que pueden encontrarse.
 Para eso se deberá proceder al sellado de grietas, la colocación de rejillas adecuadas en los desagües y de tapas adecuadas en las salidas y entradas de cañerías.
Los Escorpiones surgieron hace aproximadamente 500 millones de años, fueron los primeros arácnidos terrestres adaptados para soportar elevadas temperaturas, han vivido casi sin modificaciones morfológicas y se han adaptado a los cambios geoclimáticos que ha sufrido la Tierra.
La estructura física de los escorpiones es tan fuerte que podría aguantar radiaciones iónicas cien veces superiores al hombre y soportan el fuego ya que rehidratan su cuerpo con facilidad.
Son conocidos por su potente veneno, en algunos casos más tóxico que el de las serpientes cascabel. Todos los escorpiones son venenosos. Existen más de ochenta sustancias tóxicas en el veneno de los escorpiones, estas toxinas son muy pequeñas y se trasladan muy rápidamente a los órganos y al corazón.
Algunas pocas especies, como Tityus trivittatus, pueden reproducirse por partenogénesis, es decir que las hembras no necesitan de machos para reproducirse.
Algunas especies son capaces de dar hasta cuatro camadas sucesivas, con un promedio de 17 crías cada una durante toda su vida, calculada en cuatro años.
Fuentes: INSTITUTO NACIONAL DE PRODUCCIÓN DE BIOLÓGICOS – A.N.L.I.S.
               “Dr. Carlos G. Malbrán”.
                Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
                MUSEO PROVINCIAL DE CIENCIAS NATURALES “FLORENTINO AMEGHINO”
                Hospital Posadas.