Costo del Virus ZIKA en América Latina

18 04 2017

Las epidemias de enfermedades tales como la fiebre amarilla, el ébola o la gripe pueden aumentar la desigualdad social y de salud y, en consecuencia, socavar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y su visión de “no dejar a nadie atrás”.

UNDP-RBLAC-Zika Madre con bebe

En este sentido, el virus del Zika, que se transmite principalmente por la picadura del mosquito Aedes aegypti, constituye una de estas amenazas.

A pesar de que el Zika ya no se considera una emergencia de salud pública de interés internacional, sigue representando una crisis de salud pública que afecta con mayor dureza a las comunidades más pobres y vulnerables.

El presente informe, Evaluación del impacto socioeconómico del virus del Zika en América Latina y el Caribe, es un análisis actualizado de las implicaciones sociales y económicas del virus del Zika.

Dentro de la incertidumbre considerable que rodea a la epidemiología actual y proyectada de la enfermedad, en este informe se utilizan tres escenarios para determinar el impacto potencial del virus en la región en función de diversos índices de transmisión.

Los tres escenarios son:

1) escenario de Zika basal (tasa de infección actual);

2) escenario de Zika medio (20% de la población infectada); y

3) escenario de Zika alto (73% de la población infectada).

El escenario de Zika alto, que refleja una perspectiva aparentemente radical, es aplicable sobre todo a los países del Caribe por su pequeño tamaño, aislamiento y terreno relativamente llano (lo cual facilita una propagación más rápida y extensa).

Se trata de condiciones similares a las de la Polinesia Francesa, donde la prevalencia del Zika alcanzó el 73%.

Salvo que se especifique lo contrario, los cálculos presentados en este resumen ejecutivo proceden del escenario de Zika medio, que establece una proyección de 60 millones de individuos infectados entre 2015 y 2017.

En primer lugar, la actual epidemia por el virus del Zika tendrá repercusiones a largo plazo con costos directos e indirectos para los países afectados.

A corto plazo, el costo de la actual epidemia se estima entre 7.000 y 18.000 millones de dólares en tres años (en los tres escenarios), o bien en un costo medio aproximado de 1.000 millones de dólares por cada incremento del 5% en la tasa de infección.

El mayor costo a largo plazo son los gastos directos e indirectos asociados a la microcefalia y al síndrome de Guillain-Barré.

El cálculo del costo total en la región durante la vida de los pacientes se aproxima a los 8.000 millones de dólares para los casos de microcefalia y a los 3.000 millones para los casos de síndrome de Guillain-Barré.

De estos costos totales, la parte más sustancial la representa la pérdida de ingresos de las personas con microcefalia, que quizá no puedan incorporarse al mercado laboral.

En segundo lugar, la epidemia del Zika plantea un verdadero reto de equidad.

Su impacto es desproporcional en los países más pobres de la región, así como en los grupos más desfavorecidos y vulnerables, sobre todo en las mujeres pobres de comunidades periurbanas.

Si bien se prevé que las economías más grandes como, por ejemplo, Brasil asumirán la mayor parte del costo absoluto, las mayores repercusiones se percibirán en los países más pobres, que pueden perder cada año más del 1 % del PIB (en el escenario de Zika alto).

La rápida urbanización de la región, acompañada de malas condiciones sanitarias y de infraestructuras deficientes en algunas zonas, ofrecen condiciones favorables para que el mosquito Aedes aegypti se multiplique y que, por lo tanto, aumente el riesgo de transmisión del virus del Zika.

La evaluación destaca que, al día de hoy, las comunidades y los hogares más pobres ya sufren de un acceso desigual a los servicios de salud, al agua potable y a unas buenas condiciones sanitarias y, además, su participación en el mercado laboral es inferior.

Por todo ello, son más vulnerables a los impactos del Zika. Sin lugar a dudas, esta enfermedad influye de forma negativa sobre el progreso en el cumplimiento de algunos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), entre los que se encuentran el ODS 1 sobre la pobreza; el ODS 3 sobre la salud y el bienestar, y el ODS 5 sobre la igualdad de género y el empoderamiento de la mujer.

En tercer lugar, es preciso reforzar la preparación de las diferentes áreas regionales y nacionales y sus estrategias de respuesta, que deben involucrar a las comunidades.

La evaluación presenta los esfuerzos coordinados de los tres países objeto de estudio en el control de la propagación del Zika.

No obstante, la persistente disparidad social y la desigual cobertura de servicios de salud han dificultado que las respuestas nacionales lleguen a los grupos más vulnerables. A todo ello se le suma la escala y la incertidumbre e imprevisibilidad inherentes a la epidemia del Zika.

Las respuestas nacionales han tenido que hacer frente a diversos desafíos, incluida la modesta capacidad de los sistemas de vigilancia y diagnóstico, la atención limitada a los esfuerzos de prevención y las dificultades en la asignación y coordinación de los recursos.

Además, las respuestas nacionales no han sido uniformes en la región, tal y como demuestran los resultados variables y los distintos retos experimentados en los países objeto de estudio.

Se proponen seis recomendaciones:

En primer lugar, dado que es probable que el Zika se torne endémico, deben establecerse planes presupuestarios adecuados.

En vista del costo previsto, los países de América Latina y el Caribe deben definir planes de contingencia en el presupuesto que permitan respuestas amplias y contundentes.

Estos planes deben considerar el papel que desempeñarán los gobiernos nacionales, los donantes internacionales, los mecanismos regionales y los bancos multilaterales como, por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo.

En segundo lugar, deben integrarse los esfuerzos dirigidos a los diversos virus transmitidos por mosquito y adaptar cada enfoque en función de los efectos específicos de cada enfermedad.

El dengue, el chikungunya, la fiebre amarilla y el Zika son transmitidos por la misma especie de mosquito.

Dado el enorme costo combinado de estas enfermedades, sería rentable para los gobiernos invertir en estrategias a largo plazo que combatan el mosquito en lugar de los virus que propaga.

En la actualidad, se están realizando diferentes actividades en la región para integrar la detección, la prevención y la vigilancia de varios virus transmitidos por mosquitos y los distintos gobiernos deberían aplicar un enfoque integral similar a sus estrategias nacionales.

En tercer lugar, la equidad debe ser primordial en todas las estrategias del Zika y se deben proporcionar mecanismos de protección social adecuados para todas las personas afectadas.

Se calcula que los costos indirectos serán sustanciales.

Por ejemplo, los ingresos perdidos debido a las nuevas obligaciones de cuidado de la población infantil representan pérdidas potenciales que oscilan entre 500 y 5.000 millones de dólares para la región en el escenario de Zika alto.

En Brasil, el programa de protección social Bolsa Familia proporciona un subsidio adicional a las familias con niños que sufren microcefalia. Sin embargo, según la evaluación, los costos indirectos de la microcefalia en Brasil serán seis veces más de lo provisto por los subsidios del gobierno.

Por consiguiente, los sistemas de protección social deben ofrecer subsidios económicos proporcionales a los costos reales del cuidado de los niños, así como medios de subsistencia a las madres en riesgo de abandonar el mercado laboral de forma permanente.

En cuarto lugar, es necesario promover políticas públicas que favorezcan la igualdad de género y promuevan la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las comunidades afectadas.

La incorporación de los derechos humanos de las mujeres y niñas, incluidos sus derechos sexuales y reproductivos, es esencial para que cualquier respuesta frente al Zika sea efectiva.

Asimismo, todas las mujeres potencialmente afectadas deben tener acceso a información clara y actualizada sobre el Zika y a servicios de planificación familiar y diagnóstico prenatal.

En quinto lugar, debe desarrollarse un enfoque multisectorial de las enfermedades transmitidas por mosquitos a nivel nacional y regional.

Los factores que provocan la vulnerabilidad a las enfermedades transmitidas por mosquitos son normalmente cuestiones que van más allá del ámbito de la salud (p. ej. la vivienda, la desigualdad de género, la planificación y recursos urbanos, o el nivel socioeconómico).

Estos son algunos de los factores que influyen sobre la vulnerabilidad a la infección. Por ejemplo, un enfoque multisectorial para la gestión integrada del vector requeriría la intensificación de  acciones nacionales con alianzas que avancen hacia un objetivo común y utilicen estrategias, recursos y procedimientos consensuados.

Finalmente, es necesario involucrar a las comunidades en la lucha contra el Zika.

Las comunidades pueden estar implicadas en diversos aspectos de la prevención, desde la difusión de mensajes de salud pública hasta el monitoreo y los esfuerzos de control del vector a nivel comunitario.

Las comunidades deberían estar involucradas en la respuesta y el apoyo a las familias afectadas.

El éxito requiere un cambio de actitud, la participación activa de la comunidad y la implicación de todas las partes, incluidas las organizaciones de mujeres y religiosas.

Fuente: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).

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Muere Bebé con Microcefalia por Zika en Argentina

14 11 2016

“Una vez que murió el bebé, se hicieron estudios de tejido y
resultó que tenía enfermedad congénita por virus zika. Además de la microcefalia, nació con muchísimas alteraciones, trastorno en los miembros y diversas fallas orgánicas por las cuales fallece”, dijo Jorge San Juan, director nacional deEpidemiología, a Télam.Microcefalia

A principios del mes de octubre se notificó acerca de una paciente embarazada de 27 semanas de edad gestacional, sin antecedentes de viaje, ni sintomatología compatible con infección por virus zika y con hallazgo en ecografía fetal de malformaciones.

El 20 de octubre se realizó cesárea de urgencia, con un recién nacido que presentaba las malformaciones detectadas por ecografía, de sexo masculino, con 34 semanas de edad gestacional, peso al nacer 1940 grs, talla 43 cm; que presentó microcefalia (PC 31 cm), artrogriposis de las 4 extremidades, bandas amnióticas en manos y pierna izquierda y malformaciones intracraneales ventriculomegalia y fosa posterior no conservada. Los resultados de las muestras también fueron positivos para zika.

Luego de 10 días de evolución el niño falleció debido a las complicaciones derivadas de su morfología, condiciones de prematurez y bajo peso. En todo momento se brindó a la madre y su familia acompañamiento y contención por parte de equipos especializados, previstos para esta situación conforme a las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación y de la Organización Panamericana de Salud (OPS).

El caso fue confirmado el día 8 de noviembre, por el laboratorio nacional de referencia, Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui”, como positivo para zika.

Actualización para Dengue, Zika y Chikungunya:

Para la mejor comprensión de la situación en Argentina, se divide el análisis entre las primeras 25 semanas de 2016, “período epidémico”, en el que se registró circulación viral de dengue, Zika y chikungunya en Argentina y, por otra parte, lo que sucede desde la SE26 y hasta la actualidad, con el fin de caracterizar en el período “interepidémico”, el funcionamiento de la vigilancia y la identificación de situaciones de riesgo.

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Dengue:

Hasta la semana 25 de 2016 se registraron brotes de dengue en 15 jurisdicciones del país con un total de 41.207 casos confirmados o probables autóctonos (por nexo epidemiológico o laboratorio).

Circularon dos serotipos, pero en magnitud y extensión muy diferentes: más del 98% correspondió al serotipo DEN1; el serotipo DEN4 tuvo una circulación de baja intensidad, habiéndose identificado en Buenos Aires, Salta y Santa Fe.

El último caso con identificación de virus dengue por pruebas moleculares correspondió a la SE21 y el último caso notificado se registró en la SE25.

Se produjeron en ese período 10 casos fallecidos con diagnóstico de dengue.

Desde la SE26 (26 de junio a 2 de julio de 2016) no se registra circulación activa (brotes identificados en curso) de virus dengue u otros arbovirus.

No obstante, se identificó un caso confirmado de DEN1 en Posadas, Misiones en la SE34 y casos probables distribuidos en Chaco, Misiones, CABA, Salta, Corrientes y Buenos Aires.

Ninguno de ellos tiene antecedentes de viaje fuera del país. Los casos probables continúan en estudio.

Además, se registró un caso importado de DEN1 en la provincia de Buenos Aires.

En relación a los casos importados, se identificó 1 caso confirmado (Buenos Aires) y 3 probables (Buenos Aires, Córdoba y Chaco).

Zika:

En la semana epidemiológica 8 de 2016 se notificó el primer caso de transmisión local de virus Zika por vía sexual en Argentina en la provincia de Córdoba.

Posteriormente, entre las semanas 13 y 18 de 2016 tuvo lugar el primer brote de transmisión vectorial registrado en Argentina, en la provincia de Tucumán. En el mismo se confirmaron 25 casos.

Desde entonces y hasta el momento actual no se registraron nuevos casos autóctonos de la enfermedad, pero sí se identificaron en el país 10 casos confirmados y 3 probables importados.

En cuanto a la vigilancia de las complicaciones asociadas a la infección por virus del Zika, el 3 de noviembre de 2016 (SE44) el Laboratorio de Referencia Nacional de Dengue y

Otros arbovirus del INEVH “Julio Maiztegui” notificó el primer caso confirmado de síndrome congénito asociado a la infección por el virus del Zika en Argentina, correspondiente a un niño nacido en la provincia de Tucumán en la SE42 y cuyo caso había sido detectado y notificado ante la sospecha por la provincia de Tucumán.

Este caso está relacionado con el brote de Enfermedad por Virus Zika que tuvo lugar en la ciudad de San Miguel de Tucumán entre las semanas epidemiológicas 13 a 18 de 2016.

Por otra parte, se identificaron 9 embarazadas con resultados positivos para Zika (8 en Tucumán y 1 en Córdoba que adquirió la infección en otro país).

En 5 de estas embarazadas se pudo confirmar la infección y 4 han sido clasificados como casos probables.

Ya han nacido 6 niños hijos de madre positiva, uno de ellos corresponde al caso de síndrome congénito descripto más arriba y los otros cinco no presentaron alteraciones (4 de los cuales tienen PCR negativa y 1 pendiente de resultado).

No se han notificado, hasta el momento, casos confirmados de abortos, muerte fetal o SGB asociados a la infección por virus del Zika.

Se registraron 6 casos clasificados como Flavivirus probable, sin poder diferenciar a qué flavivirus correspondería la probable infección, en Buenos Aires, CABA, Entre Ríos, Chaco, Corrientes y Jujuy.

Fiebre Chikungunya:

Durante la primera mitad de 2016 se registraron brotes en Salta 329 casos y en Jujuy 9 casos.

El último caso confirmado autóctono correspondió a la semana 20. Desde entonces no se registraron nuevos casos autóctonos.

Entre los importados desde la SE26 se notificó 1 caso probable con residencia en la provincia de Buenos Aires.

En el marco de la reunión del Consejo Regional de Salud (CORESA) del Noreste y Noroeste argentinos, el Ministerio de Salud de la Nación entregó un subsidio para dengue de aproximadamente 89 millones de pesos, distribuidos entre las provincias de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.

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Por su parte, el director de Epidemiología y Análisis de la Situación de Salud de la cartera nacional, Jorge San Juan, aseguró que “para todas las provincias es un subsidio muy importante que va a ayudar en todas estas labores que tienen su precio, su valor, como los alquileres de camiones o de maquinaria y comprar repelentes. El recurso humano también es fundamental y a lo mejor las provincias o los municipios tienen, pero poco”.

El principal objetivo del subsidio, con rendición de cuentas, es reforzar las tareas de prevención a partir de la incorporación de más recursos humanos para trabajar en el territorio, materiales y acciones de difusión para evitar las enfermedades que transmite el mosquito Aedes aegypti, no sólo dengue sino también zika y chikungunya.

De la reunión con Lemus y su gabinete participaron además los ministros de Salud de Catamarca, Ramón Figueroa Castellanos; Jujuy, Mario Fiad; Salta, Roque Mascarello; Santiago del Estero, Luis Martínez; el subsecretario de Coordinación y Control, Edgar Crocci y la directora de Epidemiología y Medicina Tropical de la cartera sanitaria de Formosa, Alejandra Bondcheff; y la directora general de Epidemiología de la cartera sanitaria de Corrientes, Claudia Campias.

Por parte de la cartera sanitaria nacional también estuvieron presentes los secretarios de de Políticas, Regulación e Institutos, Eduardo Munin, y de Relaciones Nacionales e Internacionales, Rubén Nieto;  el jefe de Gabinete de Asesores, Enrique Rodríguez Chiantore; los subsecretarios de Relaciones Institucionales, Miguela Pico; de Coordinación Administrativa, Daniel Bosich; de Políticas, Regulación y Fiscalización, Kumiko Eiguchi; de Gestión y Servicios Asistenciales, Alejandro Ramos y de Atención Primaria de la Salud, Dora Vilar de Saráchaga.

Fuente:

Ministerio de Salud de la Nación.

Ministerio de Salud de Tucumán.

Telam.

 

 

 





Control de Mosquitos en Grandes Áreas

15 09 2015

Control de Mosquitos en Grandes Areas Verdes, Countrys, Empresas, Campos Deportivos, Parques, eFamilia Protegidatc.

Las actividades al aire libre como las caminatas, practicar deportes, hacer natación, tomar sol, realizar tareas de jardinería, etc. se ven alterados por la presencia real o potencial de mosquitos, los cuales son, por un lado, molestos al picar causando irritaciones y alergias, pero principalmente, representan un riesgo sanitario al que estarán expuestas las personas que en estos lugares se encuentren.

Los espacios con grandes cantidades de vegetación como árboles, arbustos, plantas, césped, sumados a la lluvia intensa, la alta humedad relativa ambiente,

los encharcamientos y las temperaturas elevadas conforman nichos ecológicos que facilitan la reproducción de mosquitos vectores de enfermedades.

Los mosquitos son vectores de enfermedades al transmitir virus como Dengue, Chikungunya, Zika, Fiebre amarilla por variedades de la especie Aedes y Encefalitis de San Luis, Del Nilo Occidental por variedades de la especie Culex principalmente.4 mosquitos

Nuestro servicio de Control de Plagas contra Mosquitos en Grandes Áreas es una herramienta de Sanidad Ambiental para proteger la Salud de nuestros clientes y su calidad de vida.

Realizamos la fumigación mediante el sistema de nebulización espacial por Ultra Bajo Volumen con maquinaria profesional montada en tráiler para el control de mosquitos adultos que logra la cobertura  y el alcance necesarios siendo operado con tránsito por las calles de los barrios o empresas o por dentro de los campos deportivos y  parques.

Aplicación de insecticidas piretroides, siguiendo las directivas de la Organización Mundial de la Salud, diluidos en Agua.

Este ofrece excelente control, muy bajo olor, extremadamente baja toxicidad para personas y animales y muy baja visibilidad. (a diferencia de los que generan humo que suelen ser rechazados por los vecinos).Equipo-PROPARK

Complementación con tratamientos para el control de larvas de mosquitos en sitios donde se acumule agua, como zanjas, estanques, etc.

Por las características biológicas de los mosquitos y su capacidad de vuelo se recomienda hacer  1 fumigación semanal para obtener un efectivo control.

Los horarios ideales para realizarlas son entre las 6 y las 10 horas, por la mañana, y entre las 18 y las 21 horas, por la tarde.

Este tipo de servicio está orientado para grandes áreas verdes a partir de los 10000 metros cuadrados, o sea, 1 hectárea.

Precios vigentes a partir de Febrero de 2017:

Los costos orientativos del servicio por cada fumigación son:

Hasta las 10 Hectáreas de superficie          Costo Mínimo       $ 6400.

Para superficies mayores, contactase, para elaborar un presupuesto de acuerdo a sus necesidades.
Son necesarios normalmente una descripción, un plano a escala y una inspección del lugar para determinar el recorrido del equipo y optimizar los resultados.

 





Zika: Otra Enfermedad Transmitida por Mosquitos

4 08 2015

Es una enfermedad causada por el virus ZikaMosquito dengue grande 2 (ZIKAV), un arbovirus del género flavivirus (familia Flaviviridae), muy cercano filogenéticamente a virus como el dengue, fiebre amarilla, la encefalitis japonesa, o el virus del Nilo Occidental.

El virus Zika se transmite por la picadura de mosquitos del género Aedes, tanto en un ámbito urbano, como selvático.

Después de un periodo de incubación de tres a doce días la infección puede cursar de forma asintomática, o sintomática, sin haberse detectado casos mortales hasta la fecha.

En los casos sintomáticos, con enfermedad moderada los síntomas se establecen de forma aguda, e incluyen: fiebre, conjuntivitis no purulenta, cefalea, mialgia y artralgia, astenia, exantema maculopapular, edema en miembros inferiores, y, menos frecuentemente, dolor retro-orbitario, anorexia, vómito, diarrea, o dolor abdominal.

Los síntomas duran de 4 a 7 días, y son auto limitados.

Las complicaciones (neurológicas, autoinmunes) son poco frecuentes, y se han identificado hasta ahora, sólo en la epidemia de la Polinesia Francesa.

No hay vacuna ni tratamiento específico para la fiebre por virus Zika. Por ello el tratamiento es fundamentalmente sintomático.

El tratamiento sintomático y de soporte incluye reposo y el uso de acetaminofén o paracetamol para el alivio de la fiebre. También se pueden administrar antihistamínicos para controlar el prurito asociado habitualmente a la erupción maculopapular.

No se aconseja el uso de aspirina debido al riesgo de sangrado y el riesgo de desarrollar síndrome de Reye en niños menores de 12 años de edad.

Se debe aconsejar a los pacientes ingerir abundantes cantidades de líquidos para reponer la depleción por sudoración, vómitos y otras pérdidas insensibles.

El virus se aisló por primera vez en 1947 en los bosques de Zika, Uganda, en un mono Rhesus durante un estudio sobre la transmisión de la fiebre amarilla selvática.

Aunque la infección en seres humanos se demostró por estudios serológicos en 1952 en Uganda y Tanzania, sólo hasta 1968 se logró aislar el virus a partir de muestras humanas en Nigeria.

En el año 2007 tuvo lugar el primer brote importante de infección por virus Zika en la Isla de Yap, Micronesia en la que se notificaron 185 casos sospechosos, de los que 49 se confirmaron, y 59 se consideraron probables. El brote se prolongó durante 13 semanas, entre abril y julio.

El vector que se identificó como posiblemente implicado fue Aedes hensilii, aunque no se pudo demostrar la presencia del virus en el mosquito.

Posteriormente se registró un brote en la Polinesia Francesa, que inició a final de octubre de 2013.

Se registraron alrededor de 10.000 casos de los cuales aproximadamente 70 casos fueron graves, con complicaciones neurológicas (síndrome de Guillain Barré, meningoencefalitis) o autoinmunes (púrpura trombopénica, leucopenia).

Se llevó a cabo una investigación para determinar la asociación entre estas complicaciones y la co-infección primaria o secundaria por otros flavivirus, especialmente el virus del dengue. Los vectores relacionados fueron Aedes aegypti y Aedes polynesiensis.

En febrero de 2014, las autoridades de salud pública de Chile confirmaron un caso de transmisión autóctona de infección por virus Zika en la isla de Pascua, Chile. La presencia del virus se reportó hasta junio de ese mismo año, y no se volvió a detectar el virus posteriormente.

La misma coincidió con la presencia de otros focos de transmisión en islas del Pacífico: Polinesia Francesa, Nueva Caledonia, e Islas Cook.

El Ministerio de Salud de Brasil confirmó el 14 de Mayo de 2015, la circulación del virus Zika en el país. El Instituto Evandro Chagas confirmó como positivos los exámenes de las 16 personas que se presentaron afectadas por el virus. Hubo ocho muestras de Bahía y ocho Rio Grande do Norte.

Al 18 de Julio de 2015 los estados Brasileros con casos autoctonos confirmados por laboratorio son Roraima, Pará, Maranhao, Piaui, Ceara, Rio Grande do Norte, Paraiba, Pernanbuco, Alagoas, Bahia, Rio de Janeiro, Sao Paulo y Paraná.

Zika Brazil Casos Autoctonos

Los recientes brotes de fiebre por virus Zika en distintas regiones del mundo, demuestran la potencialidad de este arbovirus para propagarse por los territorios en los que existen vectores potenciales  o sea mosquitos Aedes.

La vigilancia de fiebre por virus Zika debe desarrollarse a partir de la vigilancia existente para el dengue y chikungunya, teniendo en cuenta las diferencias en la presentación clínica.

Dentro de las medidas de prevención y control, aquellas que están orientadas a la reducción de la densidad del vector son fundamentales, dada la alta infestación por Aedes aegypti y la presencia del Aedes  albopictus en la Región y si son efectivas, pueden lograr detener la transmisión.

Determinar las zonas de alto riesgo de transmisión (estratificación de riesgo) y dar prioridad a aquellas donde existan concentraciones de personas (escuelas, terminales de transporte, hospitales, centros de salud, etc.). En esas instalaciones deberá eliminarse la presencia del mosquito en un radio de al menos 400 metros a la redonda.

Organizar campañas de saneamiento intensivo para la eliminación de criaderos.

Aplicar medidas para el control de larvas de mosquitos  con la utilización de métodos físicos, biológicos y químicos.

Se sugiere utilizar tratamiento adulticida a través de fumigación, para eliminar los mosquitos adultos infectados y cortar la transmisión.

Esta es una medida  eficaz cuando la aplica personal debidamente capacitado y con las orientaciones técnicas internacionalmente aceptadas.

Es importante reducir al mínimo el contacto del vector con los pacientes infectados con dengue, chikungunya o virus Zika.

La aplicación de esta medida ayuda prevenir la diseminación del virus y por ende de la enfermedad.

Es necesario educar al paciente, a otros miembros del hogar y a la comunidad acerca del riesgo de transmisión y las medidas para disminuir la población de vectores y el contacto entre el vector y las personas.

Las autoridades de salud pública deben aconsejar a los viajeros que se dirigen a zonas con circulación de dengue, chikungunya y/o Zika virus que tomen las medidas necesarias para protegerse de la picadura de mosquitos, como el uso de repelentes, ropa apropiada que minimice la exposición de la piel y uso de insecticidas o mosquiteros.

Fuente: Organización Mundial de la Salud.

Ministerio de Salud de Brasil.





Dengue en la Ciudad de Cordoba

16 04 2015

Fumigaciones en CordobaEl ministro de Salud, Francisco Fortuna, encabezó la reunión de la sala de situación semanal de dengue y chikungunya, de acuerdo a lo previsto en el Plan de Contingencia ante el brote autóctono registrado en Barrio Observatorio.

Desde el área de Epidemiología informaron que luego de las tareas de control de foco y búsqueda activa de síndromes febriles a partir del primer caso, hasta la fecha (25 de Marzo) se confirmaron 70 casos de dengue autóctono y 25 casos probables.

Se decidió reforzar las tareas de fumigación en función de un cronograma estratégico que se coordinará con las áreas de Ambiente de Provincia y Municipalidad de Córdoba, y también con los municipios del interior.

Todos los casos, tanto confirmados como probables, se circunscribieron hasta ahora a Barrio Observatorio y el único serotipo hallado ha sido el DEN4. No hubo pacientes internados ni complicaciones severas.

Se está interviniendo en un área de alrededor de 300 manzanas, en distintas tareas específicas, que van desde el control de reservorios hasta rociados espaciales.

Esta zona ampliada tiene que ver con el movimiento cotidiano que han realizado las personas contagiadas, ya que –como no habían consultado al médico- siguieron concurriendo a sus trabajos y escuelas pese a los síntomas.

Hay 23 técnicos trabajando en tareas de fumigación y 18 profesionales de Epidemiología que recorren casa por casa  brindando información, investigando nexos epidemiológicos y buscando posibles criaderos de mosquitos.

En Capital, la fumigación se viene realizando en la zona de barrio Observatorio y se amplió a las manzanas aledañas con objetivos preventivos. En el interior provincial, se realizan en las zonas afectadas por las inundaciones y se coordinan futuras tareas de acuerdo a la necesidad de cada localidad.

Las tareas de fumigación se coordinan en forma conjunta entre los ministerios de Salud, Agricultura, la secretaría de Ambiente provincial, la dirección provincial de Aeronáutica y los municipios intervinientes.

La continuidad de los rociados se irá definiendo en función del índice de larvas hallado en los monitoreos aédicos y en los nexos epidemiológicos que vayamos encontrando”, precisó Fortuna.

El ministro pidió a la población estar atentos y acudir a la consulta ante fiebre alta, dolores musculares y erupciones en la piel. “Casi la totalidad de los casos reportados fueron encontrados a partir de la búsqueda activa, estas personas no habían consultado al médico. Necesitamos que ante estos síntomas se acerquen al centro de salud más cercano y que no se automediquen, el compromiso de la gente es clave para minimizar la circulación del virus”.

Al respecto, la secretaria de Prevención y Promoción de la Salud, Marcela Miravet, destacó que en la mayoría de los domicilios donde se encontraron personas con síndromes febriles, se hallaron larvas de mosquito. “Por eso es tan importante seguir insistiendo con eliminar posibles criaderos: baldes, floreros, y cualquier otro recipiente que pueda contener agua limpia y clara”, recordó la especialista.

Desde el Laboratorio Central se precisó que todas las muestras que se estudian para dengue también son analizadas para chikungunya, y hasta el momento no se registraron positivos para esta enfermedad.

El dengue es una enfermedad viral que, al igual que muchas otras, no discrimina sexo ni clases sociales. Todas las personas, en mayor o menor medida, están expuestas a contraer esta afección transmitida por el mosquito el Aedes aegypti.

Para poder disminuir la reproducción del insecto, resulta importante conocer sus hábitos, las condiciones que favorecen su desarrollo o cuánto tiempo vive, entre otras cuestiones a tener en cuenta para actuar con mayor eficacia en las tareas de prevención de la enfermedad.

La cadena de contagio comienza cuando el mosquito pica a una persona infectada. Y sigue cuando el insecto, ahora portador del virus,  pica a otras personas. Como el período de incubación puede durar de tres a 14 días, la persona infectada no siente síntomas inmediatos.

Según estudios realizados en distintos laboratorios del mundo  se ha podido demostrar la persistencia del virus a través de una transmisión transovárica. Esto significa que el dengue puede transmitirse a través del mosquito hembra a sus huevos.

Los neumáticos se convierten en el hábitat preferido para la oviposición del mosquito transmisor del dengue, ya que pueden acumular cantidades de agua suficiente y crear un microclima propicio para su reproducción. Córdoba es una de las ciudades argentinas con mayor parque automotor; dentro de la ciudad existe una enorme cantidad de cubiertas usadas, la principal fuente de ovoposición del mosquito.

Con el arribo de las bajas temperaturas el mosquito transmisor del dengue desaparece.

Ahora, lo que muchos ignoran es que sus huevos pueden mantenerse con vida aún en lugares completamente secos, durante un año, esperando las condiciones climáticas propicias para eclosionar.

Entonces, la llegada del invierno puede convertirse en un arma de doble filo ya que los sistemas de control y las medidas sanitarias y de prevención que la comunidad desarrolla en época de actividad del mosquito tienden a relajarse sobre la falsa creencia de que la amenaza está superada debido al frío.

Es por eso fundamental advertir que las medidas preventivas, aún con bajas temperaturas, deben continuar porque de lo contrario en las estaciones de más calor el problema se agravará.

Los ministerios de Salud y Ambiente comienzan con un cronograma extendido de fumigaciones ante el brote de dengue en barrio Observatorio de la ciudad de Córdoba. El esquema contempla, en esta primera etapa, el rociado de viviendas y calles, que incluyen alrededor de 140 barrios y representa casi la mitad del ejido urbano.

Se recomienda abrir ventanas y puertas de todas las habitaciones (también de placares y roperos), levantar los cubrecamas y correr las cortinas. De esta manera, el técnico podrá fumigar desde las puertas, sin necesidad de ingresar a los hogares.

Es importante tapar jaulas y peceras, guardar cualquier alimento, salir de las viviendas y esperar unos 20 minutos antes de volver a ingresar después del rociado (las personas alérgicas deberían esperar 45 minutos).

El producto utilizado para estas fumigaciones es permetrina, recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y también por la Organización Panamericana (OPS) para este tipo de operativos.

Fuente: Ministerio de Salud de la Provincia de Córdoba.





La Globalización del Dengue

4 04 2012
En las últimas décadas ha aumentado enormemente la incidencia de dengue en el mundo. Más de 2500 millones de personas —más del 40% de la población mundial— están en riesgo de contraer el dengue. La OMS calcula que cada año se producen entre 50 millones y 100 millones de infecciones por el virus del dengue en el mundo.Imagen
Antes de 1970, solo nueve países habían sufrido epidemias de dengue grave. Sin embargo, ahora la enfermedad es endémica en más de 100 países de lasregiones de África, las Américas, el Mediterráneo Oriental, Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental. Las regiones más gravemente afectadas son el Asia Sudoriental y el Pacífico Occidental.
En 2008, en las regiones de las Américas, Asia Sudoriental y Pacífico Occidental se registraron en conjunto más de 1,2 millones de casos, y en 2010, más de 2,2 millones (según datos oficiales presentados por los países miembros a la OMS). En fecha reciente el número de casos notificados ha seguido aumentando. En 2010, se notificaron 1,6 millones de casos tan solo en la Región de las Américas; 49 000 de ellos fueron de dengue grave.
Además de que el número de casos aumenta a medida que la enfermedad se propaga a nuevas zonas, se están produciendo brotes epidémicos de carácter explosivo.
Europa ya se enfrenta con la posibilidad de brotes de dengue y la transmisión local de la enfermedad se notificó por vez primera en Francia y Croacia en 2010, y se detectaron casos importados en otros tres países europeos.
Cada año, unas 500 000 personas que padecen dengue grave —niños en una gran proporción— necesitan hospitalización. Aproximadamente un 2,5% fallecen.
 
 
El dengue es una infección transmitida por mosquitos que se presenta en todas las regiones tropicales y subtropicales del planeta. En años recientes, la transmisión ha aumentado de manera predominante en zonas urbanas y semiurbanas y se ha convertido en un importante problema de salud pública.
El dengue grave (conocido anteriormente como dengue hemorrágico) fue identificado por vez primera en los años cincuenta del siglo pasado durante una epidemia de la enfermedad en Filipinas y Tailandia. Hoy en día, afecta a la mayor parte de los países de Asia y América Latina y se ha convertido en una de las causas principales de hospitalización y muerte en los niños de dichas regiones.
Se conocen cuatro serotipos distintos, pero estrechamente emparentados, del virus: DEN-1, DEN-2, DEN-3 y DEN-4. Cuando una persona se recupera de la infección adquiere inmunidad de por vida contra el serotipo en particular. Sin embargo, la inmunidad cruzada a los otros serotipos es parcial y temporal. Las infecciones posteriores causadas por otros serotipos aumentan el riesgo de padecer el dengue grave.
 
 
El vector principal del dengue es el mosquitoAedes aegypti. El virus se transmite a los seres humanos por la picadura de mosquitos hembra infectadas. Tras un periodo de incubación del virus que dura entre 4 y 10 días, un mosquito infectado puede transmitir el agente patógeno durante toda la vida.
Las personas infectadas son los portadores y multiplicadores principales del virus, y los mosquitos se infectan al picarlas. Tras la aparición de los primeros síntomas, las personas infectadas con el virus pueden transmitir la infección (durante 4 o 5 días; 12 días como máximo) a los mosquitos Aedes.
El mosquito Aedes aegypti vive en hábitats urbanos y se reproduce principalmente en recipientes artificiales. A diferencia de otros mosquitos, este se alimenta durante el día; los periodos en que se intensifican las picaduras son el principio de la mañana y el atardecer, antes de que oscurezca. En cada periodo de alimentación, el mosquito hembra pica a muchas personas.
 
Mosquito transmisor del DengueImagen
Aedes albopictus, vector secundario del dengue en Asia, se ha propagado al Canadá, los Estados Unidos y Europa debido al comercio internacional de neumáticos usados (que proporcionan criaderos al mosquito) y el movimiento de mercancías (por ejemplo, el bambú de la suerte). Ae. albopictus tiene una gran capacidad de adaptación y gracias a ello puede sobrevivir en las temperaturas más frías de Europa. Su tolerancia a las temperaturas bajo cero, su capacidad de hibernación y su habilidad para guarecerse en microhábitats son factores que propician su propagación.
 
El dengue es una enfermedad de tipo gripal que afecta a bebés, niños pequeños y adultos, pero raras veces resulta mortal.
Se debe sospechar que una persona padece dengue cuando una fiebre elevada (40 °C) se acompaña de dos de los síntomas siguientes: dolor de cabeza muy intenso, dolor detrás de los globos oculares, dolores musculares y articulares, náuseas, vómitos, agrandamiento de ganglios linfáticos o salpullido. Los síntomas se presentan al cabo de un periodo de incubación de 4 a 10 días después de la picadura de un mosquito infectado y por lo común duran entre 2 y 7 días.
El dengue grave es una complicación potencialmente mortal porque cursa con extravasación de plasma, acumulación de líquidos, dificultad respiratoria, hemorragias graves o falla orgánica. Los signos que advierten de esta complicación se presentan entre 3 y 7 días después de los primeros síntomas y se acompañan de un descenso de la temperatura corporal (menos de 38 °C) y son los siguientes: dolor abdominal intenso, vómitos persistentes, respiración acelerada, hemorragias de las encías, fatiga, inquietud y presencia de sangre en el vómito. Las siguientes 24 a 48 horas de la etapa crítica pueden ser letales; hay que brindar atención médica para evitar otras complicaciones y disminuir el riesgo de muerte.
 
No hay tratamiento específico para el dengue.
En caso de dengue grave, la asistencia prestada por médicos y enfermeras que tienen experiencia con los efectos y la evolución de la enfermedad puede salvar vidas y reducir las tasas de mortalidad de más del 20% a menos del 1%. Es decisivo mantener el volumen de los líquidos corporales.
 
No hay vacuna que proteja contra el dengue. Ha sido difícil obtener una vacuna contra el dengue, pero en fecha reciente se han logrado algunos adelantos. La OMS brinda asistencia técnica y orientación a los países y asociados privados para apoyar las investigaciones y evaluaciones en torno a una vacuna. Varias vacunas candidatas se encuentran en ensayos de diversas fases.
 
Hoy por hoy, el único método para controlar o prevenir la transmisión del virus del dengue consiste en luchar contra los mosquitos vectores:
·         evitar que los mosquitos encuentren lugares donde depositar sus huevecillos aplicando el ordenamiento y la modificación del medio ambiente;
·         eliminar correctamente los desechos sólidos y los posibles hábitats artificiales;Imagen
·         cubrir, vaciar y limpiar cada semana los recipientes donde se almacena agua para uso doméstico:
·         aplicar insecticidas adecuados a los recipientes en que se almacena agua a la intemperie;
·         utilizar protección personal en el hogar, como mosquiteros en las ventanas, usar ropa de manga larga, materiales tratados con insecticidas, espirales y vaporizadores;
·         mejorar la participación y movilización comunitarias para lograr el control constante del vector;
 
·         durante los brotes epidémicos, las medidas de lucha antivectorial de emergencia pueden incluir la aplicación de insecticidas mediante el rociamiento.
Se debe vigilar activamente los vectores para determinar la eficacia de las medidas de control.
 
·         La OMS ofrece apoyo técnico y orientación a los países y para el control eficaz de las epidemias de dengue;
·         apoya a los países para que confirmen los brotes por medio de la red de laboratorios colaboradores;
·         junto con algunos de sus centros colaboradores ofrece capacitación sobre el tratamiento clínico, el diagnóstico y la lucha antivectorial en el plano regional;
·         formula estrategias y políticas basadas en datos científicos;
·         apoya la elaboración de instrumentos nuevos como productos insecticidas y la tecnología para su aplicación;
·         reúne los registros oficiales de dengue y dengue grave de más de 100 países miembros;
·         publica periódicamente directrices y manuales para la prevención y el control del dengue que distribuye a los Estados Miembros.
 
Fuente: OMS / WHO