Plan para el Control de Vectores de la OMS hasta 2030

20 08 2017

Las enfermedades transmitidas por vectores, que suponen una gran amenaza para la salud de las sociedades en todo el mundo, son causadas por virus, bacterias y parásitos transmitidos al ser humano por mosquitos, flebótomos, chinches triatomíneas, simúlidos, garrapatas, moscas tsetsé, ácaros, caracoles y piojos.

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Las enfermedades humanas de transmisión vectorial con mayor importancia mundial son el paludismo, el dengue, la filariasis linfática, la esquistosomiasis, la fiebre chikunguña, la oncocercosis, la enfermedad de Chagas, la leishmaniasis, enfermedad por el virus de Zika, la fiebre amarilla y la encefalitis japonesa.

Otras enfermedades transmitidas por vectores, como la tripanosomiasis humana africana, la enfermedad de Lyme, la encefalitis transmitida por garrapatas y la fiebre del Nilo Occidental tienen una importancia local en zonas o poblaciones específicas.vinchuca

 

Las principales enfermedades transmitidas por vectores representan alrededor del 17% de la carga mundial estimada de enfermedades transmisibles y causan más de 700.000 muertes al año. Las zonas tropicales y subtropicales son las más afectadas.

Más del 80% de la población mundial vive en zonas en las que hay riesgo de contraer al menos una de las principales enfermedades transmitidas por vectores, y más del 50% de la población mundial, en zonas en las que hay riesgo de contraer dos o más.

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El riesgo de infección es particularmente elevado en pueblos y ciudades, donde los mosquitos Aedes Culex proliferan gracias a un hábitat favorable y donde hay mucho contacto con los seres humanos. Las tasas de morbilidad y mortalidad suelen ser desproporcionadamente altas entre las poblaciones más pobres.

Quienes sobreviven a estas enfermedades pueden quedar discapacitados o desfigurados para siempre, agravando aún más su situación.

Las enfermedades transmitidas por vectores suponen una enorme carga económica y limitan el desarrollo tanto rural como urbano.

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Aunque se han registrado logros notables en la lucha contra el paludismo, la oncocercosis, la filariasis linfática y la enfermedad de Chagas, la carga de muchas otras enfermedades transmitidas por vectores ha aumentado en los últimos años.

Desde 2014, grandes brotes de dengue, paludismo, fiebre chikunguña y fiebre amarilla han azotado a distintas poblaciones, provocando numerosas muertes y colapsando los sistemas de salud en muchos países.

En 2016, las infecciones por el virus de Zika y sus complicaciones se propagaron rápidamente en la Región de las Américas de la OMS y más allá, afectando a personas y familias, y causando trastornos sociales y económicos.Garrapata Ixodes_Ricinus

Factores sociales, demográficos y medioambientales han alterado las características de la transmisión de los patógenos y han provocado la intensificación, la propagación geográfica, la reemergencia o la ampliación de las temporadas de transmisión.

En particular, la urbanización no planificada, la ausencia de una red fiable de suministro de agua y la gestión inadecuada de los residuos sólidos y de las excretas pueden exponer una gran cantidad de habitantes de pueblos y ciudades al riesgo de sufrir enfermedades víricas transmitidas por mosquitos.

La intensificación de los viajes y de los intercambios comerciales en todo el mundo, aunada a factores medioambientales como las alteraciones en el uso del suelo (como la deforestación) y el cambio climático, también podría tener un impacto. La combinación de todos estos factores influye considerablemente en las poblaciones de vectores y en las características de la transmisión de los patógenos.

Centrarse en los vectores que transmiten los patógenos es un enfoque preventivo eficaz contra la mayoría de las enfermedades de transmisión vectorial.

Las intervenciones que reducen el contacto entre el ser humano y los vectores y que disminuyen la supervivencia de los vectores pueden suprimir e incluso detener la transmisión.

Se sabe por experiencia que un control riguroso de los vectores permite reducir considerablemente la carga de las enfermedades.

Los buenos resultados en la lucha contra el paludismo, la malaria, la oncocercosis y la enfermedad de Chagas se deben en gran medida a un determinado compromiso político y a importantes inversiones en el control de vectores.

La reducción y la eliminación del paludismo en ciertas regiones son producto de actuaciones intensivas de rociado de DDT en las décadas de 1950 y 1960 y, más recientemente, de la distribución masiva de mosquiteros tratados con insecticida y el rociado de interiores con insecticidas de acción residual, también conocido como rociado residual intradomiciliario.

El uso a gran escala de larvicidas para reducir las poblaciones de vectores de la oncocercosis humana, aunado al tratamiento con ivermectina dirigido a la comunidad, ha contribuido considerablemente al retroceso de la enfermedad.

En lo que se refiere a la enfermedad de Chagas, la eliminación de los vectores domésticos mediante el rociado de interiores con insecticidas de acción residual y la mejora de la vivienda, además de un mejor análisis de la sangre de los donantes y un tratamiento de apoyo para las personas infectadas, han dado resultados muy positivos en los países del sur de América del Sur.

El control de vectores se implementó exitosamente contra el dengue y la fiebre amarilla en las Américas en las décadas de 1950 y 1960, y resultó eficaz contra el dengue en Singapur durante las décadas de 1970 y 1980 y en Cuba durante las décadas de 1980 y 1990.

La necesidad de un enfoque integral del control de vectores para hacer frente al impacto de las enfermedades transmitidas por vectores nunca ha sido tan apremiante.

La transmisión y el riesgo de las enfermedades transmitidas por vectores están cambiando de forma rápida debido a la urbanización no planificada, al aumento de los movimientos de personas y bienes, a cambios medioambientales y a problemas de naturaleza biológica, como la resistencia de los vectores a los insecticidas y la evolución de cepas de patógenos.

Metas, hitos y objetivos para el proyecto de respuesta mundial para el control de vectores, 2017-2030

2020 Hitos Objetivos
2025 2030
Reducir mundialmente la mortalidad por enfermedades de transmisión vectorial con relación al 2016 Al menos un 30% Al menos un 50% Al menos un 75%
Reducir mundialmente la incidencia de enfermedades de transmisión vectorial con relación al 2016 Al menos un 25% Al menos un 40% Al menos un 60%
Prevenir las epidemias de enfermedades de transmisión vectorial* Seguir previniendo las epidemias en todos los países sin transmisión en 2016 Prevenir las epidemias en todos los países

Detección rápida de los brotes epidémicos y reducción de estos antes de su propagación fuera de las fronteras del país.

Carga mundial de las principales enfermedades transmitidas por vectores, a marzo de 2017

Se incluyen algunas enfermedades transmitidas por vectores de importancia local específica, que se indican con sombreado gris.

Vector Enfermedad Número anual estimado o notificado de casos Número anual estimado de

muertes

Años de vida ajustados en función de la

discapacidad estimados

Mosquitos Paludismo 212.000.000 429.000 NA
Dengue 96.000.000 9.110 1.892.200
Filariasis linfática 38.464.000 NA 2.075.000
Chikunguña (Américas) 693.000

presuntos casos, 2015

NA NA
Enfermedad  por el virus de Zika (Américas) 500.000

presuntos casos, 2016

NA NA
Fiebre amarilla (África) 130.000 500* 31.000*
Encefalitis japonesa 42.500* 9.250* 431.552*
Fiebre del Nilo Occidental 2.588 111 NA
Simúlidos Oncocercosis 15.531.500 NA 1.135.700
Flebótomos Leishmaniasis mucocutánea 3.895.000 NA 41.500
Leishmaniasis visceral 60.800 62.500 1.377.400
Chinches triatomíneas Enfermedad de Chagas 6.653.000 10.600 236.100
Garrapatas Borreliosis (enfermedad de Lyme) 532.125 NA 10,5

por 100.000 habitantes

Países Bajos

Encefalitis transmitida por garrapatas

(norte de Eurasia)

10.000-12.000 NA 167,8 por 100.000

habitantes en Eslovenia

Moscas tsetsé Tripanosomiasis africana humana (África) 10.700 6.900 202.400
Caracoles Esquistosomiasis 207.000.000 200.000 2.613.300
Varios Otras: ** fiebre del Valle del Rift, virus O’nyong-nyong, virus Mayaro, fiebre hemorrágica de Crimea-Congo,

rickettsiosis, peste

NA NA NA

Ejemplos de éxito gracias al control de vectores

 

Lugar Año Enfermedad Intervención Impacto Ref.
Malasia 1900 Paludismo Gestión medioambiental: drenaje de criaderos, aclareo forestal. Marcada reducción de la enfermedad.
Cuba 1903 Fiebre amarilla Gestión integrada de vectores en La Habana: drenaje de aguas estancadas o aplicación de aceite, fumigación y aislamiento de pacientes con fiebre amarilla mediante pantallas y mosquiteros. Eliminación de la fiebre amarilla.
Panamá 1904 Paludismo y fiebre amarilla Gestión integrada de vectores: protección de los barrios habitados mediante pantallas, drenaje o rellenado de aguas estancadas, instalación de desagües, aplicación de larvicidas (aceite o verde de París). Reducción del paludismo a niveles bajos y eliminación de la fiebre amarilla.
Japón 1938-

1977

Esquisto-somiasis Control de vectores mediante cambios de las prácticas agrícolas, cementación de canales de agua y aplicación de molusquicidas. Interrupción de la transmisión de esquistosomiasis. Último caso registrado en humanos en 1977.
Brasil 1942 Paludismo Aplicación de larvicidas con verde de París y rociado de casas con piretroides de acción rápida. Eliminación de Anopheles gambiae, el vector de paludismo más eficiente del mundo (especieintroducida).
Mundo 1955-

1967

Paludismo Programa Mundial sobre Paludismo basado mayormente en el rociado de interiores con DDT y otros insecticidas de acción residual, control larvario y medicamentos antipalúdicos. Eliminación del paludismo en grandes regiones del mundo, en especial en zonas de clima más templado con transmisión estacional.
América Latina Décadas de 1950

y 1960

Fiebre amarilla y dengue Inspecciones de recipientes, aplicación de aceite en criaderos y posterior rociado perifocal con DDT de recipientes de agua y paredes próximas. Eliminación de Aedes aegypti de grandes partes de la región.
Túnez 1970-

1982

Esquisto-somiasis Estrategia integrada que combina quimioterapia masiva y control de caracoles mediante el uso de molusquicidas. Interrupción de la transmisión de la esquistosomiasis. No se ha detectado ningún caso autóctono desde 1982.

 

África Occidental 1974-

2002

Oncocer- cosis Aplicación aérea de larvicidas mayormente con agentes microbianos. Casi eliminación de la ceguera de los ríos en buena parte de África Occidental.
Singapur de 1970 hasta ahora Dengue Vigilancia entomológica y reducción de criaderos. Periodo de 15 años de baja incidencia del dengue.
América Latina 1991-

2005

Enfermedad de Chagas Rociado de interiores con insecticidas de acción residual, mejoras habitacionales y educación comunitaria. Disminución de la tasa de infestación y marcado declive en las tasas de infección de niños nacidos desde el comienzo del programa; interrupción de la transmisión interior en muchos países.
Cuba Décadas de 1980

y 1990

Dengue Intervenciones combinadas basadas en la comunidad, rociado de interiores con insecticidas de acción residual. Ningún brote, baja incidencia, la mayor parte de la isla libre de vectores.
Australia 2003 Dengue Rociado de interiores con insecticidas de acción residual. Efecto protector significativo cuando la cobertura es ≥ 60 % en

las instalaciones vecinas.

Trópicos 2000-

2015

Paludismo Mosquiteros tratados con insecticida de acción prolongada, rociado de interiores con insecticidas de acción residual y tratamiento rápido. Reducción del 50 % en la prevalencia del paludismo y reducción del 40 % en morbilidad.

 

Fuente: Organización Mundial de la Salud

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Riesgos de la Venta al Público de Raticidas

7 08 2017

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Los venenos usados para el control de roedores están ampliamente disponibles para su compra por el público en general en variados tipos de comercios como ferreterías, supermercados, viveros, etc.

 

 

 

La mayoría de este público en general no cuantifica ni califica el riesgo directo o potencial que tienen este tipo de venenos ya sea por ignorancia, negligencia, subestimación, etc.

A menudo, cuando realizamos trabajos de control de roedores, visitamos casas o edificios donde los propietarios colocaron previamente cebos en bloque o granulado ubicados en lugares de fácil acceso para niños o mascotas, como por ejemplo encima de la heladera, en un rincón del piso o guarda lo que le sobró en un cajón o alacena de la cocina o el lavadero.

Los venenos más comúnmente usados son cebos compuestos por una mezcla de sustancias comestibles como cereales, grasas mezclados con el veneno raticida.

Los cebos tienen la función de atraer a los roedores por medio del olor emanado por esas sustancias comestibles y que los coman.

Estos cebos tienen incorporado una sustancia amargante para prevenir la ingesta por humanos o mascotas, pero se da la excepción con niños pequeños que no han desarrollado todavía el sentido del gusto, siendo común el hecho que los confunden con golosinas, y también en perros que por glotones se los tragan sin dar la oportunidad de actuar al amargante.

A continuación, un ejemplo real de las consecuencias:

“Los niños del Jardín Nucleado N° 0-180, con sede en las instalaciones de la escuela N° 1-713 UniCEF Argentina, ubicada en San Javier, Rodeo de la Cruz, Guaymallén, Mendoza fueron intoxicados luego de consumir veneno para ratas durante una salida extra escolar.

La noticia nos llegó a través de las redes sociales y fue confirmada por la Dirección General de Escuelas, que brindó más detalles acerca del insólito episodio sucedido el pasado 28 de mayo, en la sala de 4 y 5 años del turno tarde de dicho establecimiento.

El pasado lunes 29 de Mayo de 2017, por el “Día Nacional de los Jardines de Infantes” los padres organizaron un festejo con familiares y alumnos. Al mismo, asistieron familiares con comida y dulces para celebrar.

Pero lo que nadie se imaginó es que habían cupcakes que estaban decorados con veneno para ratas.

El mismo lunes en horas de la noche, la familia que llevó las masitas contaminadas se percató del grave error que, según cuentan, fueron elaborados por la abuela de una de las alumnas que confundió el veneno de rata con confites de decoración.

En ese momento los familiares llamaron a las autoridades del jardín para explicar lo lo sucedido, e inmediatamente la maestra y la directora de la institución se comunicaron con los padres de los niños y éstos llevaron a los pequeños a diferentes hospitales donde fueron atendidos.

Finalmente, los niños no sufrieron daños y se encuentran a salvo. Por suerte, lo que podría haber resultado en tragedia no pasó a mayores.”

StormEstos cebos raticidas son anticuagulantes, es decir que actúan sobre la dinámica del sistema sanguíneo bloqueando su normal coagulación y provocando la muerte del animal por shock hemorrágico luego de 2 a 7 días de haberse ingeridos.

El movimiento de los rodenticidas en el organismo o toxico genética comprende la absorción o biodisponibilidad, o sea, la dosis y velocidad de ingreso al organismo del tóxico, que en el caso de los raticidas se absorben por el aparato gastrointestinal alcanzando en ratas concentraciones de entre 0,03 a 0,05 microgramos por mililitro en plasma dentro de las 4 horas.

Luego comienza la distribución hacia todo el organismo.

Sigue la biotransformación donde el toxico se concentra en el hígado llegando a su máximo a las 50 horas y durando hasta las 96 horas promedio cuando es excretado en forma parcial.

Rata-en-cañeriaCuando cualquier persona tiene problemas por presencia de roedores es comprensible que quiera resolverlo de inmediato y recurrir a el veneno más letal para ratas posible.

Sin embargo, hay un porque en el desarrollo de estos cebos y de su tiempo de acción.

Las ratas, normalmente, son muy desconfiadas de las cosas nuevas en el entorno que dan por conocido, lo que se llama neofobia.

Si hay varias envían a una como testigo para inspeccionar y consumir los nuevos alimentos que encuentran. Si este testigo muere en poco tiempo las demás advierten que ese alimento no es aceptable y buscarán otros. Si, en cambio, no padece ninguna alteración las otras ratas empezaran a comer con confianza.

Esto también es aplicable a las trampas y a los venenos instantáneos (actualmente prohibidos).

Como excepción a este comportamiento se dan casos de buen control con trampas de lauchas y crías de ratas por carecer de esa característica neofobica.

El tiempo que tardan los cebos anticuagulantes en hacer efecto es a la vez un pequeño seguro contra accidentes como el mencionado de Mendoza ya que, al ser advertida la ingesta, otorga la oportunidad de recurrir a la asistencia médica en el caso de las personas y a la asistencia veterinaria en el caso de las mascotas, teniendo como antídoto a la vitamina K1.

Fuente: Biología y control de ratas sinantropicas de Héctor Coto.

El Nueve.com